El yodo: uso profiláctico en caso de desastre nuclear

Los isótopos radioactivos del iodo, como el I131, se encuentran entre los productos de la fisión nuclear, existe una posibilidad de que la liberación de Iodo Radioactivo (IR) a la atmósfera, forme un penacho o nube, que contamine el ambiente al rededor. En casos en donde los individuos inhalan o ingieren este IR, puede resultar en una exposición interna a la radiación, siendo la glándula tiroides el principal receptor. 
El facto de riesgo clave en el desarrollo de cáncer de tiroides, siguiendo a la exposición a la radiación, es la dosis de radiación que alcanza a la glándula tiroides. Es importante hacer notar que niños y adolescentes, en comparación a los adultos, enfrenta un alto riesgo de desarrollar cáncer de tiroides inducido por radiación. Este riesgo incrementado puede ser atribuido a una tasa más alta de absorción de IR durante el desarrollo de la glándula, una talla menor de la tiroides, lo cual lleva a dosis tisulares más altas, y cambios en los hábitos dietéticos. Investigadores de Milán, Italia, emprendieron una revisión narrativa que involucró el análisis del uso de Iodo profiláctico en el evento de un desastre nuclear. Se considera una opción viable, como una medida protectora práctica y exitosa, bloqueando la absorción del iodo radioactivo a través de la administración oral de Iodo potásico (IK). Los reportes de la literatura sugieren que puede haber una reducción significativa en la dosis de radiación a la tiroides, estimada en un 40 -62% cuando el IK es administrado dentro de los primeros 1-4 días del comienzo la exposición, es importante hacer notar que la efectividad del IK para bloquear la captación del IR es más alta cuando se toma en los breves momentos previos o posteriores a la radiación. Existen tanto ventajas como desventajas para considerar. En el lado positivo, los efectos a corto plazo del uso del IK han sido mínimos, ofreciendo una reafirmación. Más aún, cuando se almacena apropiadamente, las tabletas empaquetadas pueden mantener su contenido de Iodo por al menos cinco años. Sin embargo, es importante tener en mente que la vida de estante es limitada cuando el Iodo se encuentra en su forma en polvo o como una solución acuosa. Para más información, puedes dirigirte al enlace proporcionado.