El tendón de aquiles: tratamiento de las condiciones agudas y crónicas
El objetivo primario de este artículo publicado en el Journal Australiano de Práctica general gira en torno al manejo de las rupturas agudas de tendón de aquiles dentro de la atención primaria. El tendón de aquiles, el cual es el tendón más largo y fuerte del cuerpo humano, está formado por la fusión de los músculos gastrocnemius y soleus, jugando un importante papel en las actividades como caminar, correr y los ejercicios de alto impacto. Es importante hacer notar que esta lesión en particular exhibe un patrón de distribución bimodal, con el primer pico de invidencia observado en los individuos entre 25 y 40 años que se involucran activamente en deportes de alta energía, mientras que el segundo pico de incidencia ocurre entre aquellos por encima de los 60 años. Más allá, se encuentra bien documentado que el uso de antibióticos fluoroquinolonas, partocularemente el ciprofloxacino, se encuentra asociado con el desarrollo de tendinitis del Aquiles y con su subsecuente ruptura, típicamente con un periodo de latencia que va de los 2 a los 60 días. Con el fin de validar los hallazgos del examen físico, el uso de la ultrasonografía para evaluar las condiciones, a probado ser una herramienta de diagnóstico importante. Aunque el manejo de la ruptura aguda permanece dentro de un debate no concluido, evidencias recientes, sugieren que los abordajes conservadores supervisados ofrecen elevados resultados favorables. Como parte del proceso de tratamiento, se requiere que a los pacientes se les coloque un aparato de yeso en flexión plantar o una ortesis removible equipada con un tacón de cuña. Adicionalmente, los protocolos de rehabilitación comprensiva se revisan en conjunto por el cirujano y el rehabilitador a la sexta y a la doceava semana después de la lesión inicia. Para una revisión más detallada, se recomienda acudir al manuscrito original.