Definición de la calidad de la piel: terminología y evaluación

Continuando con el análisis del artículo presentado en el Journal de Cirugía dermatológica, discutimos la evaluación de la calidad de la piel, a través de un conjunto de métodos. Entre estos, la valoración de la elasticidad y firmeza sobresalen, con la sonda Cutometer como un instrumento invaluable . Esta sonda produce la generación de una curva de movilización /relajación causada por la manipulación (aplicación y subsecuente retiro de una presión negativa. Otro arsenal de técnicas para la evaluación de la elasticidad y firmeza incluyen el torquimetro de piel dermal. Para la evaluación de la hidratación, el Cronometro sale a la luz. Para observar alteraciones en la pigmentación, se sugiere medir la absorción y el reflejo de la luz. Esto es especialmente evidente a través de instrumentos como el Mexameter o el abordaje comprensivo de análisis del espectro del color, el cual puede facilitar la valoración del contenido de melanina y hemoglobina. Sin embargo es importante reconocer que a pesar de estos avances, existen incongruencias y fechas dentro de los métodos existentes. Los retos surgen en la definición y evaluación experimental de los atributos pertenecientes a la calidad cutánea. Es notable que las medidas objetivas permanezcan frecuentemente en aislamiento, predominantemente diseccionadas hacia el proceso de envejecimiento . Para alentar un entendimiento más profundo , se deben considerar abordajes multifacéticos en futuro estudios. Esto incluye el uso de un espectro de herramientas objetivas a la par con la integración de escalas fotonuméricas subjetivas, de esta manera engendrando una evaluación más holística y matizada de la mirada de parámetros que contribuyen a la calidad e la piel.