Diferencias relacionadas con el sexo en los sueños nocturnos

Se encuentra en desarrollo una teoría que intenta demostrar que existen variaciones en los sueños, únicas y relacionadas con el género, y la conexión entre los ritmos biológicos, las preferencias circadianas individuales y su efecto en la salud. Investigadores de Italia emprendieron una revisión comprehensiva de la literatura existente para ahondar en los hallazgos potenciales con respecto a las distinciones concernientes al dormir, soñar y las pesadillas asociadas al género. 
Soñar, un fenómeno experimentado universalmente, exhibe un rango significativo de variabilidad en la frecuencia de recuerdos del sueño. Interesantemente, pareciera que los pensamientos no placenteros son más propensos a manifestarse en los sueños que los que sí son placenteros. Estas variaciones pueden estar influenciadas por el género y los factores socio demográficos. Notablemente, mujeres y los residentes de grandes ciudades tienden a reportar sus sueños más frecuentemente comparados con hombres o los individuos que residen en pueblos más pequeños. Más aún, las mujeres reportan pesadillas con mayor frecuencia que los hombres, y se ha establecido una robusta relación entre las pesadillas y el horario entre sujetos femeninos. Cuando se trata del contenido de los sueños, ciertos temas sobresalen. Los escenarios típicos del sueño involucran sensaciones de caída, atravesar volando el cielo, o la dificultad de localizar un baño. En contraste, los hombres tienden a reportar sueños que involucran agresiones físicas más frecuentemente que las mujeres. En el caso de los niños y jóvenes adolescentes, los sueños recurrentes a menudo se manifiestan como confrontaciones con monstruos o animales, seguidos de experiencias de cada, o ser perseguidos. En un contexto más amplio, loa sueños recurrentes tienden a abarcar una proporción más alta de elementos negativos que de elementos positivos.