Zinc en la reproducción femenina

El zinc, un nutriente indispensable, juega un papel vital en numerosos procesos fisiológicos cruciales para el crecimiento y la supervivencia general. Su participación en varias funciones celulares destaca su importancia, y no sorprende que una deficiencia de zinc pueda conducir a una amplia gama de consecuencias patológicas Estos pueden incluir deterioro del crecimiento y desarrollo, aumento del estrés oxidativo, aumento de la señalización inflamatoria y la inducción de apoptosis.
En los últimos años, varios laboratorios han emprendido investigaciones, descubriendo varios procesos dependientes del zinc que regulan la reproducción femenina. En particular, la última década ha sido testigo de descubrimientos notables que amplían nuestra comprensión del papel del zinc en una variedad de mecanismos reproductivos. Estos procesos abarcan aspectos esenciales como el crecimiento y la maduración de los ovocitos, la fertilización, la programación epigenética, así como el posterior desarrollo embrionario, fetal y placentario. Es preocupante que aproximadamente el 82% de las mujeres embarazadas en todo el mundo no cumplan con la cantidad diaria recomendada de zinc. Esto destaca la urgencia de comprender los mecanismos a través de los cuales opera el zinc, como se observó en estudios con animales, y sus implicaciones en la salud reproductiva humana debido a su prevalencia como deficiencia en las poblaciones humanas.