Ejercicio físico para la prevención del cancer. ¿En verdad funciona?
Es un hecho conocido que la actividad física puede incrementar la motivación para un cambio en el estilo de vida, esto lleva a una mejor condición física y menos fatiga. Pero los resultados de investigaciones también probaron que el ejercicio ayuda a reducir el riesgo de cáncer como una terapia no farmacológica. El Journal de Deporte y ciencia de la Salud publica un artículo que muestra una reducción en la incidencia de la patología oncológica. Como tal, ejercitar al menos 3 a 5 horas a la semana es más que suficiente para ver mejoras en las estadísticas. Aquellos con una actividad física alta mostraron una disminución del 15-20% en el riesgo de presentar cáncer de mama y cerca del 24% en cáncer colorectal. Más allá, los resultados estadísticos demostraron un 19% menos de riesgo de cáncer en general entre la gente que ejercita regularmente. Pero hay más beneficios: la actividad física ayuda a reducir las reacciones adversas durante el tratamiento oncológico, ayudando a mejorar la adherencia al tratamiento, así como a mejorar la tolerancia. Esto afecta directamente la supervivencia en los pacientes con cáncer. Más allá de eso, el ejercicio no solo reduce la toxicidad del tratamiento, sino que aumenta el efecto terapéutico del tratamiento prescrito.