Nuevas tecnologías para la medicina personalizada y de precisión
La medicina personalizada y de precisión tiene como objetivo revolucionar la atención médica mediante la utilización de diversas fuentes de información para una gestión de la salud procesable. Implican realizar un seguimiento de la salud de las personas a lo largo del tiempo para comprender la aparición de la enfermedad, identificar mejor a las personas en riesgo y adaptar los tratamientos basándose en datos completos. Según investigadores de Singapur, la medicina de precisión ha aportado importantes conocimientos sobre los mecanismos de las enfermedades, los objetivos terapéuticos y los biomarcadores de respuesta al tratamiento, lo que ha permitido mejorar los resultados de los pacientes.
Sin embargo, un desafío importante radica en evaluar eficazmente los resultados del tratamiento debido a la limitación de biomarcadores, especialmente en afecciones como cánceres sólidos, tuberculosis, dolor y lesiones cerebrales. Las tecnologías emergentes ofrecen la promesa de una vigilancia de biomarcadores más frecuente y precisa en comparación con los métodos convencionales como imágenes o análisis de sangre. Las herramientas de edición de genes como CRISPR y las nucleasas con dedos de zinc presentan oportunidades para realizar alteraciones precisas del genoma, transformando potencialmente los tratamientos para diversas afecciones, desde el cáncer hasta el VIH. Otro método importante, como la dosificación y los parámetros individualizados de los medicamentos, crucial para afecciones como la hipertensión pulmonar y la terapia contra el cáncer, requiere un seguimiento continuo y sólido. La tecnología portátil, por ejemplo, está preparada para facilitar la terapia personalizada al permitir la monitorización continua del paciente. Además, la reciente aprobación de la inmunoterapia con células del receptor de antígeno quimérico T (CAR-T) marca un hito importante en el tratamiento personalizado del cáncer.
La adopción generalizada de la medicina personalizada y de precisión depende de los avances en la educación interdisciplinaria, las políticas de apoyo para ensayos clínicos innovadores y el uso generalizado de registros médicos electrónicos (EMR) para la toma de decisiones clínicas informadas. Este enfoque integrado promete un paradigma de atención sanitaria adaptado a las necesidades individuales.