Impétigo: fisiopatología y tratamiento
El impétigo es una infección común que afecta las capas superficiales de la epidermis. Esta patología es altamente contagiosa y causada principalmente por bacterias grampositivas. Constituye aproximadamente el 10% de los problemas relacionados con la piel en los niños. El tipo no ampolloso, en su mayoría instigado por S. aureus, representa 80% de los casos. Cabe destacar dos tipos distintos: el impétigo primario afecta a la piel previamente sana directamente invadida por bacterias, mientras que el impétigo secundario se desarrolla en sitios de lesión cutánea previa.
El diagnóstico del impétigo depende en gran medida de una anamnesis y un examen físico completos. Los cultivos bacterianos pueden confirmar el diagnóstico. El tratamiento implica antibióticos tópicos solos o combinados con antibióticos sistémicos. El régimen antibiótico debe apuntar eficazmente tanto a S. aureus como a S. pyogenes. Se recomiendan antibióticos sistémicos para todos los casos de impétigo ampolloso y casos de impétigo no ampolloso que se presenten con más de cinco lesiones. Generalmente, la infección tiende a resolverse en un plazo de 14 a 21 días, y alrededor del 20% de los casos se resuelven espontáneamente. Para obtener información más detallada, se debe consultar el artículo original.