Hemostasia y regeneración hepática
El hígado sobresale por su extraordinaria capacidad de regeneración, convirtiendo la resección hepática en una opción de tratamiento para ciertas patologías hepáticas, incluyendo la resección de enfermedades neoplásicas del hígado. Se realiza hepatectomía para pacientes que son candidatos, con la meta de remover todos los tumores detectables, como se ha visto en examinaciones radiológicas y macroscópicas, mientras que se preserve un mínimo del 20 al 25% del volumen sano de todo el hígado. Sin embargo, es crucial hacer notar que a pesar de los significativos avances en las técnicas quirúrgicas y el cuidado peri operativo, las complicaciones postoperatorias y las tasas de mortalidad pueden ocurrir hasta en un 13% de los pacientes de alto riesgo. El fracaso en la regeneración del hígado restante, puede llevar a la disfunción hepática y falla hepática. Un artículo publicado en el Hemostasis and Liver Regeneration revela que el proceso de la regeneración del hígado inicia rápidamente después de la resección quirúrgica. Uno de los cambios tempranos observados después de una hepatectomía parcial es un incremento dentro de las fuerzas hemodinámicas que actúan en el hígado restante. El mecanismo revelado a través de estudios experimentales y clínicos puede proporcionar una mirada dentro de los abordajes innovativos para prevenir disfunción hepática post-resección y desarrollar nuevas terapias que utilizan componentes del sistema hemostático para alentar la regeneración hepática.