Metabolismo de fármacos y polifarmacia
Según lo declarado por la Biblioteca Nacional de Medicina NCBI, la mayoría de los medicamentos entran en la categoría de xenobióticos, lo que indica sustancias químicas que el cuerpo no produce naturalmente. Los xenobióticos pasan por diversos procesos fisiológicos para su desintoxicación y facilitar su eventual eliminación. Estos procesos implican la transformación de fármacos en metabolitos, denominados colectivamente metabolismo de fármacos o biotransformación metabólica.
El principal órgano responsable de la excreción de fármacos son los riñones; sin embargo, los fármacos lipofílicos plantean un desafío único. Estas sustancias atraviesan fácilmente la membrana celular de los túbulos renales y pueden reabsorberse en el torrente sanguíneo. En consecuencia, los fármacos lipofílicos experimentan un metabolismo inicial en el hígado antes de que puedan excretarse de forma eficaz. El metabolismo de los fármacos abarca diversas reacciones, clasificadas en términos generales en fase I (modificación), fase II (conjugación) y ocasionalmente fase III (modificación adicional y excreción). El metabolismo de los fármacos es un proceso muy variable, sujeto a la influencia de múltiples factores. Un disruptor importante en este proceso es el encuadernación en depósito. Además, la inducción enzimática desempeña un papel en el metabolismo de los fármacos, donde ciertos fármacos inducen la producción de enzimas, lo que afecta la tasa metabólica general. Además, los fármacos que comparten elementos de sus vías metabólicas pueden "competir" por los sitios de unión de las enzimas, lo que lleva a una reducción de la eficiencia de su metabolismo.