Epidemia digital ocular: la crisis de salud del síndrome de visión por computadora

El síndrome de visión por computadora (Computer vision syndrome- SVC) se ha convertido en una preocupación creciente de salud pública en el mundo dominado digitalmente de hoy. Esta condición, a menudo denominada fatiga ocular digital, está asociada con el uso prolongado de computadoras, teléfonos inteligentes y otros terminales de visualización. Los síntomas del SVC incluyen una combinación de alteraciones visuales, como visión borrosa y diplopía, problemas oculares como sequedad e irritación, y quejas extraoculares, incluyendo dolores de cabeza, cuello y hombros. Este aumento en el uso de dispositivos digitales en todos los grupos de edad, especialmente durante la pandemia de COVID-19, ha exacerbado estos problemas, con estudios que muestran una prevalencia combinada del SVC del 66% a nivel mundial.

La revisión sistemática y el metanálisis, que agruparon datos de 49 estudios que involucraron a más de 23,000 participantes, revelaron varios factores de riesgo clave asociados con el SVC. Se encontró que las mujeres tienen un riesgo 74% mayor de desarrollar SVC en comparación con los hombres, y una postura inadecuada al usar dispositivos electrónicos incrementó las probabilidades de SVC en 2.65 veces. Además, el uso prolongado de dispositivos electrónicos fuera del horario laboral y la falta de descansos regulares también se identificaron como contribuyentes significativos. Factores como la exposición prolongada a terminales de visualización, distancias cortas de visualización de la pantalla y prácticas ergonómicas deficientes se vincularon consistentemente con una mayor incidencia de SVC.

A la luz de estos hallazgos, la importancia de concienciar sobre la ergonomía adecuada, los descansos regulares y la distancia apropiada de la pantalla no puede ser subestimada. El estudio destaca la necesidad crítica de estrategias preventivas y educación para mitigar los efectos generalizados del SVC, particularmente a medida que el uso de dispositivos digitales continúa creciendo tanto en naciones desarrolladas como en desarrollo.