Abordajes actuales para la regeneración tendinosa y ligamentaria
Las lesiones ligamentarias y tendinosas son diagnósticos comunes, comprendiendo el 50% de las lesiones musculoesqueléticas. La función primaria del tendón es transmitir al hueso, la fuerza de contracción producida por el músculo, y, por lo tanto, habilitar el movimiento. La función de los ligamentos es estabilizar pasivamente las articulaciones. Las lesiones agudas al tendón son seguidas rápidamente por el inicio de un proceso de cicatrización, Este proceso generalmente se subdivide en tres etapas cronológicas: Inflamación, proliferación y remodelación. Autores de Baltimore, Maryland, proporcionan una revisión de los abordajes terapéuticos para mejorar la cicatrización del tendón y las lesiones ligamentarias. Las técnicas incluyen: Estimulación biofísica, factores de crecimiento, biológicos y células madre. La primera es típicamente aplicada en tejidos bien vascularizados que tengan una alta afinidad por la cicatrización sin cirugía, e incluyen la terapia física, la crioterapia, campos magnéticos, y ultrasonido. Sin embargo, en la última década, ha habido un interesante incremento en el uso de coadyuvantes biológicos en el tratamiento de las lesiones deportivas. La más popular de estas terapias es el Plasma Rico en plaquetas (PRP), que consiste en diversos factores de crecimiento. Mientras que la ausencia de evidencia clínica de alto nivel permanece como una preocupación, el PRP permanece como un método de tratamiento conservador con un bajo riesgo de complicaciones. Mientras las células progenitoras intrínsecas son conocidas por contribuir a la cicatrización del tendón, los autores señalan que es crucial el suministro vascular por la cicatrización tendinosa, los ligamentos y tendones extra articulares con acceso a suministro vascular tienen posibilidades más grandes de cicatrizar, de acuerdo a los investigadores.