Medición de la presión arterial sin manguito
En 1733, Stephen Hales de Inglaterra logró el acto pionero de medir la presión arterial (PA) insertando un tubo de vidrio en la arteria de un caballo. Desde entonces, los avances tecnológicos, en particular la disponibilidad generalizada de teléfonos inteligentes con sensores y dispositivos de detección portátiles, han ampliado sustancialmente los horizontes en este campo.
Una publicación reciente en la Revista Anual de Ingeniería Biomédica profundiza en la variedad de técnicas tradicionales de medición de la PA y explora varios métodos no invasivos destinados a abordar desafíos clínicos importantes. Entre los cinco métodos convencionales de medición de la PA destacan el cateterismo, la auscultación, la oscilometría, el pinzamiento de volumen y la tonometría. Por otro lado, los métodos no invasivos estiman la PA en lugar de medirla directamente, lo que genera preocupación sobre su exactitud, aunque rara vez se duda de su precisión. La evolución de tecnologías fundamentales como la miniaturización, la comunicación inalámbrica y la computación omnipresente ha llevado a una transformación en las técnicas tradicionales de detección cardiovascular. En los últimos años han surgido métodos tanto calibrados como no calibrados. El primero abarca el tiempo de tránsito del pulso, el análisis de la onda del pulso y el procesamiento de video facial, mientras que el segundo incluye la oscilometría digital (aplicación de presión), el ultrasonido y el control de volumen. Para obtener más detalles, encuentre más información a través del enlace proporcionado.