Estreñimiento crónico: mecanismos, diagnóstico y manejo.

El estreñimiento crónico (CC) afecta aproximadamente al 15% de la población adulta mundial, lo que lo convierte en un problema gastrointestinal frecuente que se observa con frecuencia en las clínicas médicas. Se manifiesta a través de varios síntomas, como esfuerzo, evacuación incompleta y bloqueo anorrectal, en lugar de simplemente una reducción en la frecuencia de las deposiciones. El estreñimiento crónico se puede clasificar como primario o secundario, siendo los principales mecanismos patogénicos las alteraciones sensoriomotoras del colon y la disfunción del suelo pélvico.
El tratamiento inicial debe enfatizar la suplementación con fibra dietética junto con estimulantes u laxantes osmóticos. Si es necesario, los tratamientos pueden avanzar para incluir secretagogos intestinales o agentes procinéticos. En casos de estreñimiento inducido por opioides, se recomiendan los antagonistas μ-opiáceos de acción periférica. Cuando los pacientes no responden a estas medidas, las pruebas anorrectales son vitales para evaluar los trastornos defecatorios, que a menudo responden bien a la terapia de biorretroalimentación.
Para el diagnóstico, se utilizan los criterios de Roma IV para distinguir entre estreñimiento funcional (FC), síndrome del intestino irritable con estreñimiento (SII-E) y trastornos defecatorios (DD). El proceso de diagnóstico implica una anamnesis exhaustiva del paciente, un examen físico y, si está indicado, evaluaciones del tránsito colónico. La manometría anorrectal de alta resolución y las pruebas de expulsión del balón son herramientas esenciales para identificar los DD. La gestión varía según las necesidades individuales, considerando la eficacia, el costo y la disponibilidad. Si bien muchos pacientes encuentran alivio con ajustes dietéticos y medicamentos de venta libre, los casos refractarios pueden requerir tratamientos avanzados como la biorretroalimentación o, en casos graves, intervenciones quirúrgicas como la colectomía. Las investigaciones futuras deberían centrarse en comparar la eficacia de los laxantes económicos con agentes más nuevos y perfeccionar los algoritmos de tratamiento.