Regeneración basada en células y tratamiento de enfermedades hepáticas
El hígado, el órgano vital más grande, asume el rol de orquestar un conjunto diverso de funciones metabólicas. Estas abarcan el delicado equilibrio entre carbohidratos, lípidos y proteínas. Más aún, el hígado toma un rol importante como el agente primario de la desintoxicación, mientras mantiene una función crítica en la respuesta inmune efectiva. A pesar de los pasos significativos en las modalidades tanto quirúrgicas como farmacéuticas, los trastornos relacionados con el hígado aún ocupan una posición prominente entre las principales causas de mortalidad. Renombrados investigadores de Austria arrojan luz en el importante aspecto de seleccionar intervenciones terapéuticas óptimas. Su discurso se extiende a las tecnologías innovadoras que contienen el potencial para proporcionar un margen en la implementación de estas estrategias de tratamiento. El potencial regenerativo de una lesión hepática aguda yace en la habilidad de los hepatocitos de reingresar al ciclo celular. Sin embargo, en casos de lesión hepática crónica, la mayoría de los hepatocitos experimenta senescencia, lo cual requiere de la exploración de otras alternativas terapéuticas.
La exploración del transporte de células hepáticas y biliares ha atravesado por un espectro muy amplio de enfermedades, mostrando los resultados más promisorios en el campo de los desórdenes metabólicos. Estos abordajes de transplantes pueden ser categorizados en dos tipos diferentes: autólogo y alogénico. El primero emplea células pertenecientes al paciente, mientras que el segundo involucra la adquisición de células dé un donador que después son trasplantadas en el sistema del paciente.