Asociación entre actividad física y riesgo de depresión

La depresión permanece como el principal contribuyente a las enfermedades relacionadas a la carga de la salud mental y como un contribuyente substancial para la discapacidad global, impactando a un a impresionante población de aproximadamente 280 millones de individuos. Un equipo de investigadores de Cambridge, Inglaterra, prepararon una revisión sistemática, estudiando meticulosamente la relación entre la actividad física y el establecimiento de la depresión a través de un análisis de estudios prospectivos publicados que involucran adultos. Esta investigación comprensiva abarcó 15 estudios distintos (colectivamente 191130 participantes). Los autores estandarizaron la medida de exposición a la actividad física, convirtiendo descripciones de frecuencia y duración a unidades de medición coherentes reflejando el compromiso semanal.
De forma notable, sus hallazgos proporcionaron conocimiento interesante: la acumulación de actividad física equivalente a 2.5 horas de marcha enérgica por semana se asoció con una impactante reducción del 25 % del riesgo de depresión. Impresionantemente, incluso, una dosificación de la mitad de la magnitud, el riesgo de depresión aun registra un 18% de disminución comparado al escenario de ninguna actividad física. Basados en la información, los autores sugieren que la adherencia a las recomendaciones de cuidados actuales que favorecen la actividad física pueden tener un impacto a largo plazo. Uno de cada nueve casos de depresión puede ser potencialmente evitado si la población total se involucrara en actividad física a esos niveles recomendados. Considerando la naturaleza recurrente de la depresión y la utilidad documentada de la actividad física como una estrategia de intervención, los autores abogan por la integración de estas medidas dentro de la práctica clínica diaria.