Avances en el manejo del estreñimiento pediátrico

El estreñimiento pediátrico es un problema frecuente que afecta significativamente la calidad de vida e incurre en costos sanitarios sustanciales. La Sociedad Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica recomienda una combinación de desimpactación, laxantes de mantenimiento y modificaciones del estilo de vida como estrategias de manejo inicial. A pesar de esto, muchos pacientes y sus familias no están satisfechos con los laxantes tradicionales debido a sus efectos secundarios o su ineficacia, lo que genera interés en opciones no farmacológicas.
Esta revisión evalúa diversas intervenciones no farmacológicas para el estreñimiento pediátrico, haciendo hincapié en las terapias dietéticas, conductuales y físicas. El aumento de la ingesta de fibra dietética es la medida más defendida por los pediatras, pero el consumo real de los niños estadounidenses no cumple con las recomendaciones. Fibras específicas como el psyllium y el glucomanano muestran beneficios prometedores en los niños, a diferencia de otras con escasos datos pediátricos. Las intervenciones conductuales, en particular la biorretroalimentación, han demostrado eficacia en el manejo del estreñimiento, especialmente en casos que involucran disinergia. Las técnicas mente-cuerpo, incluida la terapia cognitivo-conductual y los ejercicios de relajación, ayudan a abordar los aspectos psicológicos asociados con el estreñimiento crónico. Las intervenciones físicas como el masaje abdominal y la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea están surgiendo como métodos eficaces. Son particularmente útiles en niños con estreñimiento de tránsito lento, y los estudios destacan mejoras en la frecuencia y consistencia de las deposiciones.