Un análisis de sangre para la enfermedad de Alzheimer: avances, desafíos y recomendaciones

Los marcadores genéticos como APOE ε4 significaron un parte aguas en la búsqueda por una prueba sanguínea para detectar la enfermedad de Alzheimer (EA). Más recientemente, los investigadores se han esforzado por encontrar diversas modalidades de biomarcadores para incrementar sus capacidades predictivas. Investigadores de Reino Unido han emprendido la exploración de las teorías y retos dentro del campo de los biomarcadores sanguíneos para EA. Para introducir estos promisorios biomarcadores a su aplicabilidad clínica, es imperativo que se realicen rigurosas pruebas por investigadores independientes. El extendido uso de los teléfonos inteligentes y los dispositivos portables ofrece una oportunidad única para establecer un perfil más objetivo, continuo y que abarque más fenotipos. Este perfil se extiende al espectro completo de la enfermedad, desde aquellos en riesgo y con diagnóstico reciente hasta el cómo se involucran después del diagnóstico en su autocuidado. La riqueza de esta información posee el potencial para expandir los estudios de biomarcadores sanguíneos y los ensayos clínicos. El terreno de los biomarcadores sanguíneos para EA incluyen marcadores proteicos y genéticos, metabólicos, marcadores de expresión de genes, así como diversas combinaciones. La pregunta más importante continúa siendo: ¿Estará disponible una prueba sanguínea para EA que sea valiosa clínicamente? Y es, sin lugar a dudas, demasiado temprano para responder definitivamente esa pregunta. Sin embargo. Las posibilidades de éxito mejoran significativamente si hay un esfuerzo conjunto en el diseño, análisis y reportes o estudios en este campo.