Atención centrada en la persona en personas que viven con demencia

La atención centrada en la persona supone un cambio desde una visión de la demencia basada principalmente en el modelo biomédico hacia un enfoque biopsicosocial más amplio, que considera las circunstancias biológicas, psicológicas y sociales de cada individuo. En lugar de centrarse exclusivamente en el diagnóstico, el deterioro y las intervenciones médicas, este modelo sitúa en el centro de la atención a la persona, sus valores, preferencias, historia de vida, relaciones y capacidades conservadas.

Este webinar analiza cómo implementar la atención centrada en la persona en quienes viven con demencia. Uno de sus principios fundamentales es que la atención debe desarrollarse con la persona y no simplemente prestarse a la persona. Quienes viven con demencia deben ser escuchados, recibir un trato respetuoso, disponer de oportunidades para expresar sus preferencias, participar en las decisiones, mantener vínculos sociales y continuar implicados en su propia atención.

Conocer al individuo más allá del diagnóstico se presenta como un elemento fundamental de una atención eficaz. La historia personal y familiar, la ocupación, los roles sociales, el estilo de vida, las aficiones, los logros, las preferencias, los aspectos que no le agradan y las experiencias vitales significativas pueden ayudar a profesionales y cuidadores a adaptar el apoyo a cada persona. Mantener la continuidad con elementos significativos de su vida previa puede contribuir a preservar la identidad y el bienestar.

El webinar destaca el concepto de individualidad y la importancia de centrarse en las capacidades conservadas en lugar de atender únicamente a las pérdidas. Aunque las capacidades cognitivas y funcionales cambien, pueden persistir las respuestas emocionales, las preferencias, las relaciones y la capacidad para participar en actividades significativas. Por ello, la atención debe favorecer la independencia y la autodeterminación durante el mayor tiempo posible y evitar sustituir innecesariamente las actividades que la persona todavía puede realizar.

La elección, la dignidad, la autodeterminación y una vida significativa se presentan como valores fundamentales de la atención centrada en la persona. Entre los ejemplos prácticos se incluyen permitir que la persona elija cuándo levantarse, comer o acostarse, qué ropa utilizar y en qué actividades participar; dirigirse a ella por el nombre que prefiera; proteger su privacidad; evitar un lenguaje infantilizador; favorecer la alimentación independiente cuando sea posible; y ofrecer actividades personalmente significativas.

La sesión también compara la atención institucional tradicional con un modelo centrado en la persona. En lugar de organizar la vida diaria en función de horarios y rutinas institucionales, la atención centrada en la persona adapta los servicios y las prácticas del personal a las preferencias individuales. Se destaca la continuidad de los cuidadores como una forma de favorecer la familiaridad, la confianza y las relaciones. Las decisiones deben involucrar a la persona que vive con demencia, sus familiares, cuidadores y profesionales, en lugar de ser tomadas exclusivamente por la dirección.

El lenguaje constituye otro componente importante de una atención respetuosa. El webinar promueve términos que subrayan la condición de persona, como «persona que vive con demencia», en lugar de etiquetas que definen al individuo por su enfermedad. Asimismo, se recomienda evitar expresiones que puedan resultar infantilizadoras, estigmatizantes o degradantes.

Los familiares y cuidadores informales constituyen una parte importante del proceso asistencial. La demencia afecta no solo a la persona, sino también a su entorno familiar, por lo que la atención centrada en la persona requiere comunicación, colaboración y apoyo entre la persona, sus familiares y los cuidadores profesionales.

La conferencia señala que los enfoques centrados en la persona se han asociado con reducciones de la agitación, la agresividad y otras conductas difíciles, así como con un menor uso de atención hospitalaria y medicación antipsicótica y una mayor satisfacción de las personas que viven con demencia y de quienes las cuidan. Las conductas difíciles se presentan como posibles manifestaciones de necesidades no satisfechas, lo que refuerza la importancia de comprender a la persona y no responder únicamente a la conducta.

En conjunto, el webinar presenta la atención centrada en la persona como un cambio cultural y práctico hacia una atención individualizada, coordinada y orientada a potenciar las capacidades. La preservación de la identidad, la dignidad, la elección, las relaciones, la participación en actividades significativas y la implicación en las decisiones siguen siendo elementos centrales durante toda la evolución de la demencia.

Preguntas y respuestas

¿En qué se diferencia la atención centrada en la persona de la atención institucional tradicional?

Organiza la atención alrededor de las preferencias, la historia, las capacidades y las decisiones de la persona, y no principalmente alrededor de las rutinas institucionales. También promueve la toma compartida de decisiones, la continuidad de los cuidadores, la dignidad y la participación significativa.

¿Por qué es importante conocer la historia de vida de una persona con demencia?

La historia personal, las relaciones, la ocupación, el estilo de vida, las aficiones, los logros, las preferencias y los aspectos que no le agradan permiten individualizar la atención. Mantener elementos significativos de la vida de la persona puede contribuir a preservar su identidad y participación.

Puede consultar más contenidos sobre este tema en nuestra serie de webinars y conferencias de expertos de la International Association of Gerontology and Geriatrics (IAGG): link

*Proporcionado por International Association of Gerontology & Geriatrics (IAGG) y Federation of Geriatric Education (FGE)

Ponentes

Objetivos de aprendizaje