Tratamiento con toxina botulínica en la parte superior de la cara: una práctica clínica
Resumen
Esta revisión narrativa, publicada en Aesthetic Plastic Surgery en 2022 con el título completo Avoiding Complications on the Upper Face Treatment With Botulinum Toxin: A Practical Guide, se centra en el procedimiento no invasivo más realizado para rejuvenecer el tercio superior del rostro. El tratamiento es en general seguro y los efectos adversos suelen ser leves y transitorios. Las complicaciones dependen en gran medida de la técnica y de la difusión de la toxina a músculos que no eran el objetivo.
Principales complicaciones
La revisión describe la ptosis del párpado superior, que aparece cuando la toxina alcanza el músculo elevador del párpado, y la ptosis de la ceja, causada por inyectar el músculo frontal demasiado abajo. También recoge la asimetría de las cejas, incluida una elevación poco natural de la cola de la ceja, y la visión doble por difusión a un músculo extraocular. Otros problemas son el cierre palpebral incompleto, el ectropión del párpado inferior en pacientes con laxitud palpebral y unas bolsas palpebrales más marcadas o edema.
Anatomía y zonas de seguridad
Los autores insisten en conocer a fondo la musculatura facial. El frontal es el único elevador de la ceja y actúa frente a varios músculos depresores, por lo que tratar solo uno de los grupos puede alterar la forma de la ceja. La revisión define zonas de seguridad por encima del reborde orbitario y de la ceja, por encima de la región del canto interno y alrededor del canto externo. Las inyecciones perioculares deben ser superficiales y no demasiado bajas, para no afectar al labio superior.
Planificación individualizada
En lugar de aplicar un esquema fijo, la guía recomienda identificar en cada paciente el patrón de arrugas frontales y glabelares y situar los puntos de inyección en consecuencia. También aborda las diferencias de objetivos entre hombres y mujeres, como evitar una ceja de aspecto feminizado en los hombres. El tratamiento de las patas de gallo se planifica pidiendo al paciente que sonría con fuerza.
Implicaciones clínicas
Los autores concluyen que incorporar estas zonas de seguridad y patrones individualizados a la práctica diaria mantiene muy bajo el riesgo de complicaciones. Señalan que su revisión no comparó protocolos y piden revisiones sistemáticas que lo hagan.