Tratamiento del resfriado común: pautas de diagnóstico para profesionales sanitarios

Puntos clave

Resumen

Esta revisión de American Family Physician resume la evidencia sobre la prevención y el tratamiento del resfriado común (infección aguda de las vías respiratorias altas) en adultos y niños. Pocos tratamientos son a la vez seguros y eficaces, por lo que explicar su curso autolimitado ayuda a ajustar las expectativas, limitar el uso de antibióticos y evitar compras de medicamentos sin receta que quizá no ayuden. Los síntomas típicos son congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta, tos, malestar general y/o febrícula.

Curso y diagnóstico diferencial

Predominan virus como el rinovirus, que se transmiten por contacto con las secreciones nasales y la saliva de personas infectadas. El resfriado debe distinguirse de la rinitis alérgica, la faringitis aislada, la bronquitis aguda (duración media de 18 días en adultos y de 12 días en niños), la gripe, la sinusitis bacteriana y la tos ferina. Los objetivos principales del tratamiento son reducir la duración y la intensidad de los síntomas.

Prevención

Una buena higiene de manos es la medida más eficaz y práctica en niños y adultos; el desinfectante de manos protege más que el lavado y se asocia a síntomas más cortos y menos ausencias escolares. Lavarse las manos varias veces al día durante al menos 15 a 30 segundos ayuda a prevenir la enfermedad, y el jabón normal es tan eficaz como el antibacteriano. El ginseng, la equinácea, la vacuna frente a adenovirus, las vitaminas C o D, los probióticos y las gárgaras de agua tienen poca o ninguna eficacia preventiva.

Tratamiento en adultos

Los antiinflamatorios no esteroideos, sobre todo el ibuprofeno, reducen la cefalea, el dolor de oído, muscular y articular y los estornudos, pero no la tos, la duración del resfriado ni la puntuación total de síntomas; el paracetamol puede aliviar a corto plazo la rinorrea y la obstrucción nasal. Los descongestionantes pueden aliviar la congestión, pero debe advertirse del riesgo de rinitis si la oximetazolina intranasal se usa más de 3 días. El ipratropio inhalado es el único fármaco que mejora la tos persistente tras la infección, y al menos 75 mg al día de pastillas de acetato o gluconato de zinc iniciadas en las primeras 24 horas alivian antes la tos y la secreción nasal. No se recomiendan antibióticos, antivirales, la mayoría de los medicamentos para la tos, antihistamínicos solos, corticoides intranasales, vapor, vitaminas D y E, equinácea ni Pelargonium sidoides.

Tratamiento en niños

Los pilares son los lavados nasales con suero salino, los analgésicos y el tiempo; el ibuprofeno puede ser más eficaz que el paracetamol frente al malestar por la fiebre. La acetilcisteína puede reducir la tos tras 6 o 7 días en niños de 2 años o más, y el ipratropio intranasal reduce la rinorrea, pero no la congestión, en niños de 5 años o más y no debe usarse en menores de esa edad. La pomada con alcanfor, mentol y aceite de eucalipto al acostarse alivia la congestión y la tos nocturna, y el mentol es seguro a partir de los 2 años. La miel antes de dormir puede reducir la tos, pero no debe darse a menores de 12 meses por el riesgo de esporas de botulismo. Los antibióticos, el dextrometorfano, la codeína, los antihistamínicos, el salbutamol oral, el vapor, la vitamina D y la equinácea no ayudan, y estudios de baja calidad sugieren que aumentar la ingesta de líquidos puede ser perjudicial.

Preguntas frecuentes

¿Deben recetarse antibióticos para un resfriado?

No. No reducen la intensidad ni la duración de los síntomas, ni siquiera cuando hay rinitis purulenta.

¿Pueden darse antigripales sin receta a niños pequeños?

No en menores de 4 años, por la falta de beneficio y por tasas de mortalidad bajas pero significativas asociadas a su uso en este grupo de edad.

¿Cuándo ayuda el zinc?

En adultos, al menos 75 mg al día de pastillas de acetato o gluconato de zinc iniciadas en las primeras 24 horas tras el inicio de los síntomas alivian antes la tos y la secreción nasal; en niños, los ensayos mostraron un beneficio clínico escaso o nulo.

Fuente

DeGeorge KC, Ring DJ, Dalrymple SN. Treatment of the Common Cold. American Family Physician 2019;100(5):281-289. La versión en línea es una versión corregida del artículo impreso. Esta página es un resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original y no sustituye al texto completo ni al consejo médico.