Meniscopatía de rodilla: tratamiento de rupturas traumáticas y lesiones degenerativas
Descripción general
Esta revisión aborda el manejo de la patología meniscal de la rodilla. Distingue con claridad entre las roturas traumáticas, propias de pacientes jóvenes y activos, y las lesiones degenerativas, frecuentes en adultos de mediana y avanzada edad. El principio que guía todo el texto es la preservación del menisco, por su papel central en el reparto de cargas, la estabilidad articular y la protección del cartílago.
Roturas traumáticas
En las roturas traumáticas se prefiere la reparación siempre que el patrón, la localización de la rotura y la calidad del tejido lo permitan, sobre todo cuando coexiste una lesión del LCA que se trata en el mismo acto. Se destacan tipos de rotura que merecen especial atención, como las roturas de raíz y las lesiones en rampa, porque pasarlas por alto puede comprometer gravemente la función meniscal.
Lesiones degenerativas
En las lesiones meniscales degenerativas, la revisión subraya que la rotura suele formar parte de una artrosis incipiente. El tratamiento conservador, con ejercicio terapéutico, educación del paciente y control de los síntomas, debe ser la primera opción. La meniscectomía parcial artroscópica rutinaria no está respaldada para la mayoría de estos pacientes. La cirugía se reserva para casos seleccionados, como síntomas mecánicos persistentes que no responden al tratamiento no quirúrgico.
Consecuencias y opciones reconstructivas
La extirpación de tejido meniscal aumenta el riesgo de artrosis a largo plazo. En pacientes cuidadosamente seleccionados con síntomas tras la pérdida de menisco, se analizan el trasplante meniscal con aloinjerto y las técnicas con andamiajes.
Implicaciones para la práctica
Los clínicos deben diferenciar las presentaciones traumáticas de las degenerativas, conservar y reparar el menisco siempre que sea posible y evitar artroscopias innecesarias en rodillas degenerativas.