Recomendaciones del consenso suizo sobre infecciones del tracto urinario en niños

Puntos clave

Resumen

Estas recomendaciones de consenso de los grupos suizos de nefrología, infectología y urología pediátricas actualizan las recomendaciones suizas de 2013 sobre el diagnóstico y el tratamiento de la ITU en niños. El mensaje principal es que el manejo depende de la edad y de la presentación clínica: recogida y cultivo cuidadosos de la orina, antibióticos adecuados a la edad y ajustados al antibiograma, ecografía tras la pielonefritis, indicaciones más restrictivas de la imagen invasiva y, en general, sin profilaxis. Abarcan desde el periodo neonatal hasta los 16 años, pero no a niños con inmunodeficiencia conocida ni con ITU adquirida en el hospital.

Sospecha e ITU alta frente a baja

Los factores de riesgo incluyen las anomalías congénitas del riñón y del tracto urinario (CAKUT), los antecedentes familiares de reflujo vesicoureteral (RVU) o de enfermedad renal, los lactantes varones no circuncidados, el flujo urinario anómalo o la micción disfuncional, el estreñimiento y las ITU previas o recurrentes. Un niño con bacteriuria y fiebre debe considerarse con pielonefritis aguda y no con cistitis. Ningún marcador inflamatorio confirma ni descarta de forma fiable la pielonefritis, pero valores repetidamente bajos de proteína C reactiva (PCR, menos de 20 mg/l) o de procalcitonina (menos de 0,5 μg/l) la hacen menos probable; la ecografía no puede demostrarla ni excluirla.

Recogida de orina y urocultivo

En lactantes y niños pequeños, el sondaje vesical y la punción suprapúbica son el patrón de referencia; la orina de mitad de chorro es el método preferido en niños colaboradores con control vesical, y la recogida al vuelo (clean catch) es una alternativa válida en niños más pequeños. Las bolsas colectoras solo deben usarse para descartar ITU, colocadas durante 15 a 30 minutos, y su orina no debe enviarse a cultivo. El crecimiento de un único uropatógeno de al menos 10 000 unidades formadoras de colonias (UFC)/ml en orina por sondaje, o de al menos 100 000 UFC/ml en orina de mitad de chorro, sugiere fuertemente ITU; el crecimiento de 2 o más especies sugiere en general contaminación. No debe buscarse ni tratarse la bacteriuria asintomática.

Tratamiento antibiótico

La elección del fármaco y de la vía depende de la edad, la presentación clínica y los factores de riesgo, y el tratamiento inicial se ajusta según el antibiograma. Se recomienda la vía parenteral en menores de 60 días y en niños sépticos, con vómitos o que se alimentan mal. En Suiza, las opciones orales empíricas son amoxicilina-clavulánico o una cefalosporina de 3.ª generación. El niño debe revisarse entre los días 3 y 5; si el cultivo no muestra crecimiento significativo, se suspende el antibiótico y se valora otro diagnóstico. Los patógenos multirresistentes deben comentarse con un especialista en infectología pediátrica.

Imagen tras la pielonefritis

Se recomienda ecografía en la fase aguda ante una infección atípica (por ejemplo sepsis, flujo urinario escaso, masa abdominal o vesical, creatinina elevada o falta de respuesta a antibióticos adecuados en 48 h) y en la ITU recurrente; en los demás casos puede hacerse más tarde. La CUMS solo se recomienda ante CAKUT o dilatación de la vía urinaria en la ecografía (una dilatación leve aislada de la pelvis renal de 10 mm o menos no es indicación), flujo urinario escaso, infección por gérmenes distintos de E. coli, falta de respuesta en 48 h, creatinina elevada, alteraciones electrolíticas o hipertensión arterial, y 2 o más episodios de pielonefritis. Una CUMS precoz, en los 8 días siguientes al inicio del antibiótico, no altera la detección del RVU; la ecografía con contraste es una alternativa sobre todo en niñas.

Profilaxis, disfunción vesical e intestinal y cirugía

La profilaxis puede estar indicada en CAKUT complejas o disfunción vesical tras una revisión interdisciplinar, en el RVU de alto grado (grados IV y V de la OMS) y hasta la realización de una CUMS indicada; en el grado III se decide de forma individual. Se necesitan 5500 dosis de antibiótico para prevenir una ITU, y no se ha demostrado que la profilaxis reduzca las cicatrices renales; la indicación se revisa a los 6-12 meses. La trimetoprima es una opción adecuada en neonatos y en recién nacidos también se acepta la amoxicilina; por lo demás, deben evitarse betalactámicos y quinolonas. La disfunción vesical e intestinal, incluido el estreñimiento, se evalúa con diarios, cuestionarios y, si es necesario, uroflujometría. En niños seleccionados con RVU de alto grado puede considerarse el tratamiento quirúrgico o endoscópico.

Preguntas frecuentes

¿Puede enviarse a cultivo la orina de una bolsa colectora?

No. Suele estar contaminada con flora perineal y solo debe usarse para descartar ITU; si el resultado es anómalo, se obtiene una segunda muestra por sondaje, recogida al vuelo o punción suprapúbica antes de iniciar el antibiótico.

¿Cuánto tiempo se trata una ITU alta?

La duración total recomendada es de 7 a 10 días, considerada segura incluso en lactantes pequeños; puede valorarse un tratamiento más largo en cursos graves con comorbilidades.

¿Hace falta una CUMS tras toda primera ITU?

No. No debe hacerse de rutina tras una primera ITU en un neonato o lactante pequeño sin las indicaciones citadas, y se indica sobre todo hasta los 3 años de edad.

Fuente

Buettcher M, Trueck J, Niederer-Loher A, Heininger U, Agyeman P, Asner S, et al. Swiss consensus recommendations on urinary tract infections in children. European Journal of Pediatrics 2021;180(3):663-674. DOI: 10.1007/s00431-020-03714-4. Acceso abierto; publicado en línea el 3 de julio de 2020, con una corrección publicada posteriormente. Esta página es un resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original y no sustituye al texto completo ni al consejo médico.