Guías Inglesas para el manejo de sarcomas óseos
Resumen
Estas guías británicas establecen el circuito recomendado para los pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de sarcoma óseo primario, desde la primera consulta hasta el seguimiento a largo plazo. Insisten en que la atención debe prestarla un equipo multidisciplinar especializado en sarcomas.
Derivación y diagnóstico
El dolor óseo persistente y sin explicación, sobre todo nocturno, o una lesión sospechosa en las pruebas de imagen deben motivar un estudio urgente. La radiografía simple es la primera prueba. Ante la sospecha de sarcoma, el paciente debe derivarse a un centro especializado antes de realizar la biopsia. La estadificación local se basa en la resonancia magnética de todo el hueso afectado, y la estadificación sistémica incluye pruebas de imagen del tórax.
Biopsia
La biopsia debe planificarse con el centro que realizará la cirugía definitiva, y preferiblemente llevarse a cabo allí, para que el trayecto de la biopsia pueda extirparse después. Es imprescindible la revisión por un patólogo especializado, con estudio molecular cuando proceda.
Tratamiento
La cirugía busca la extirpación completa con márgenes adecuados, y se prefiere la cirugía de preservación del miembro cuando es oncológicamente segura. La quimioterapia es fundamental en el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing. La radioterapia tiene un papel en el sarcoma de Ewing y en los tumores que no pueden extirparse por completo. El condrosarcoma se trata principalmente con cirugía.
Seguimiento y rehabilitación
El seguimiento periódico busca recidivas locales y metástasis pulmonares, y vigila los efectos tardíos del tratamiento. La rehabilitación y el apoyo psicosocial forman parte de la atención.