Tratamiento farmacológico de la depresión
Descripción general
Esta revisión sistemática, publicada en PLOS ONE en 2020 por Gabriel y colaboradores, compara lo que recomiendan las guías de práctica clínica para el tratamiento farmacológico de la depresión en adultos. La depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y es responsable de la mayoría de los 800.000 suicidios anuales. Las guías buscan mejorar la atención, pero los factores económicos y socioculturales pueden influir en ellas, por lo que sus recomendaciones no siempre coinciden.
Métodos
Los autores buscaron en MEDLINE, Embase, la Biblioteca Cochrane y 12 sitios web de guías las publicadas entre 2011 y 2016, y actualizaron la búsqueda en abril de 2019. La calidad se evaluó con AGREE II. Se analizaron en detalle seis guías: cuatro con una puntuación de al menos el 80 % en rigor de elaboración (Chile, Colombia, NICE en Inglaterra e ICSI en EE. UU.) y las muy utilizadas CANMAT y APA. Las recomendaciones se agruparon en tratamiento general (riesgo suicida, fases aguda, de continuación y de mantenimiento, y suspensión), tratamiento de los pacientes sin respuesta y tratamiento de los subtipos de depresión.
Principales hallazgos
Las seis guías aceptaron los ISRS como tratamiento de primera línea, pero solo la mitad abordó el riesgo suicida asociado al inicio del tratamiento farmacológico. CANMAT incluyó además agomelatina, milnaciprán y mianserina como opciones de primera línea, y la guía colombiana incluyó amitriptilina por razones de costo. Ante una respuesta parcial o nula, todas aconsejaron ajustar la dosis o cambiar de fármaco, y la mayoría propuso la potenciación con un antipsicótico, aunque la fuerza de la recomendación y el nivel de evidencia diferían, sobre todo para el litio y las hormonas tiroideas. La depresión psicótica tuvo las indicaciones más coherentes (antipsicótico junto con antidepresivo), mientras que las formas catatónica, atípica, melancólica, estacional, somática y mixta solo se trataban en algunas guías.
Implicaciones para la práctica
Las guías coinciden en lo básico, pero difieren en aspectos importantes, por lo que las recomendaciones de una sola guía deben aplicarse con cautela. Los autores sostienen que toda guía debería incluir orientaciones sobre el riesgo suicida durante las primeras semanas de tratamiento antidepresivo.