Abordaje de las perforaciones corneales: actualizaciones
Resumen
Esta revisión, publicada en Indian Journal of Ophthalmology en 2020, trata la perforación corneal, una consecuencia potencialmente devastadora de las enfermedades que provocan la fusión de la córnea. Sus causas pueden ser traumáticas o no traumáticas. Entre las no traumáticas figuran las infecciones (bacterianas, fúngicas, víricas o parasitarias) y procesos no infecciosos como el ojo seco grave y las enfermedades autoinmunes. Se requiere una intervención rápida para restablecer la integridad del ojo y prevenir complicaciones como la endoftalmitis, la hemorragia coroidea y el glaucoma. La elección del tratamiento depende del tamaño, la localización y la causa de la perforación, y a menudo se necesitan varias etapas.
Adhesivos tisulares
El adhesivo sintético es adecuado para perforaciones pequeñas alejadas del limbo. Conviene aplicarlo en quirófano y cubrirlo con una lente de contacto terapéutica, y además puede frenar la fusión estromal en curso. Entre sus inconvenientes están la toxicidad tisular, el aumento de la presión intraocular y la infección. El adhesivo biológico de fibrina es menos tóxico y totalmente biodegradable, pero se degrada antes y carece de efecto antibacteriano. Algunas técnicas modificadas permiten usar adhesivo en defectos algo mayores.
Injertos tisulares
Los colgajos conjuntivales favorecen la cicatrización, pero aportan vasos a la córnea, lo que aumenta el riesgo de rechazo si más adelante se necesita un trasplante. La membrana amniótica, a menudo en varias capas, aporta factores de crecimiento y reduce la inflamación, y es especialmente útil en perforaciones centrales. El injerto de cápsula de Tenon utiliza tejido del propio paciente: permite cerrar perforaciones mayores cuando el adhesivo no es adecuado, sin rechazo y sin necesidad de tejido donante.
Queratoplastia
Las perforaciones grandes suelen requerir una queratoplastia tectónica con injertos penetrantes, lamelares o en parche. Las técnicas lamelares se prefieren cada vez más porque el rechazo es menos frecuente. En la queratitis infecciosa, la queratoplastia terapéutica elimina además el tejido infectado. La revisión describe técnicas que preservan el iris cuando este tapona la perforación, así como abordajes para las fusiones estériles y las perforaciones periféricas. También contempla el aprovechamiento de tejido donante sobrante de otras intervenciones corneales.
Implicaciones clínicas
Las lesiones pequeñas pueden resolverse a menudo con adhesivos, injerto de Tenon o membrana amniótica, mientras que las grandes pueden precisar una queratoplastia urgente. Se están desarrollando tejidos corneales de bioingeniería para paliar la escasez de córneas donantes.