Tratamiento de la anorexia nerviosa- guías de tratamiento basadas en nueva evidencia
Resumen
Esta revisión publicada en Journal of Clinical Medicine (Resmark et al., 2019) presenta la guía alemana S3 revisada sobre trastornos de la conducta alimentaria en lo relativo a la anorexia nerviosa, analiza los cambios respecto a la versión original de 2011 y la compara con las guías internacionales basadas en la evidencia actuales.
Por qué es importante
La anorexia nerviosa es el trastorno de la conducta alimentaria más grave. Suele tener un curso prolongado y presenta la mortalidad más alta de todas las enfermedades psiquiátricas. Se caracteriza por una restricción de la ingesta energética que conduce a una pérdida de peso importante, que puede llegar a la caquexia y a complicaciones médicas graves, y supone un elevado coste para los pacientes, sus familias y la sociedad.
Qué abarca
La guía pretende ofrecer a todas las personas implicadas en la atención, incluidos profesionales, pacientes y familiares, recomendaciones con base científica sobre diagnóstico y tratamiento. Aborda la evaluación, la elección del ámbito de tratamiento, los enfoques psicoterapéuticos para adultos y para niños y adolescentes, la rehabilitación nutricional y el manejo de las complicaciones médicas, así como el papel limitado de la medicación.
Comparación con las guías internacionales
Los autores observan que muchas recomendaciones de la guía alemana revisada coinciden con otras guías internacionales. La evidencia ha mejorado en calidad y cantidad desde 2011, pero persisten lagunas importantes.
Necesidades de investigación
Sigue siendo necesaria más investigación sobre los trastornos de la conducta alimentaria en general, y sobre la anorexia nerviosa en particular, para reforzar las recomendaciones de tratamiento.
Una enfermedad multidisciplinar
La anorexia nerviosa afecta a la vez a la salud física y mental, por lo que su atención suele requerir la colaboración de varias profesiones. La guía busca ayudar a estos equipos, y también a pacientes y familias, a compartir una visión común y basada en la evidencia de los objetivos y las opciones de tratamiento.
A quién va dirigida
Psiquiatras, psicoterapeutas, pediatras, médicos de atención primaria, dietistas-nutricionistas y equipos multidisciplinares de trastornos de la conducta alimentaria.