Examen clínico y radiológico de la inestabilidad de hombro poor pérdida de stock óseo
Resumen
Esta revisión publicada en EFORT Open Reviews (Stefaniak et al., 2020) describe cómo evaluar los defectos óseos de la glenoides y de la cabeza humeral en pacientes con inestabilidad anterior del hombro. Identificar y medir estos defectos es importante para la toma de decisiones preoperatoria, porque la pérdida ósea en uno o ambos lados aumenta el riesgo de que la inestabilidad reaparezca tras una reparación de partes blandas.
Anamnesis
Los autores enumeran factores asociados a un mayor riesgo de recidiva, como el sexo masculino, una menor edad en la primera luxación, un número creciente de luxaciones, los deportes de contacto, el trabajo manual y la epilepsia.
Exploración física
Hallazgos como una prueba de aprensión ósea positiva (bony apprehension test), la sensación de bloqueo y la crepitación durante el movimiento del hombro pueden sugerir un déficit óseo subyacente.
Pruebas de imagen
Las radiografías en proyecciones anteroposterior y axial pueden mostrar lesiones óseas concretas en la inestabilidad anterior recidivante. La tomografía computarizada con reconstrucción multiplanar y representación tridimensional permite no solo detectar, sino también cuantificar los defectos glenoideos y humerales y valorar cómo interactúan como lesión bipolar, incluido si una lesión de Hill-Sachs es enganchante (engaging) y si queda dentro o fuera del track glenoideo (on-track u off-track). La resonancia magnética avanza con rapidez y puede ofrecer una evaluación ósea de precisión comparable sin exposición a radiación.
Relevancia clínica
La combinación de anamnesis, exploración e imagen adecuada ayuda al cirujano a decidir si una reparación de partes blandas por sí sola probablemente será suficiente o si conviene considerar procedimientos óseos.
Por qué es importante
La luxación anterior de hombro es frecuente, sobre todo en personas jóvenes y activas, y las recidivas pueden limitar el deporte, el trabajo y la vida diaria. Reconocer una pérdida ósea significativa antes de la cirugía ayuda a evitar reintervenciones y a elegir el procedimiento con más probabilidades de lograr una estabilidad duradera.
A quién va dirigida
Cirujanos ortopédicos y de hombro, médicos del deporte y radiólogos musculoesqueléticos.