Guías anestésicas de relajantes musculares y fármacos revertidores
Resumen
Estas guías abordan el uso de los bloqueantes neuromusculares y su reversión durante la anestesia. Su objetivo principal es prevenir el bloqueo neuromuscular residual, una causa frecuente e infravalorada de complicaciones respiratorias postoperatorias.
Indicaciones
El bloqueo neuromuscular se recomienda para mejorar las condiciones de intubación y reducir las lesiones de la vía aérea, así como para optimizar las condiciones quirúrgicas cuando se necesita relajación muscular. La elección del fármaco debe tener en cuenta la situación clínica, incluida la inducción de secuencia rápida, y las comorbilidades del paciente.
Monitorización
Se recomienda la monitorización neuromuscular cuantitativa siempre que se administre un bloqueante neuromuscular, tanto para guiar la dosificación durante la cirugía como para confirmar una recuperación adecuada antes de la extubación. Los signos clínicos por sí solos y la valoración subjetiva de la respuesta a la estimulación nerviosa no son suficientemente fiables para descartar un bloqueo residual.
Reversión
La reversión debe guiarse por la profundidad del bloqueo medida mediante monitorización. La recuperación espontánea solo es aceptable cuando la monitorización confirma una recuperación completa. La estrategia de reversión debe ajustarse al fármaco utilizado y al grado de bloqueo residual.
Situaciones especiales
Se incluyen recomendaciones específicas para pacientes con obesidad, personas mayores, pacientes con enfermedades neuromusculares o insuficiencia renal o hepática, así como para el reconocimiento y el manejo de la anafilaxia, de la que los bloqueantes neuromusculares son una de las principales causas en el periodo perioperatorio.