Guías de práctica clínica basadas en la evidencia para la dispepsia funcional
Puntos clave
- La dispepsia funcional (DF) se diagnostica por síntomas crónicos del abdomen superior sin enfermedad orgánica, sistémica o metabólica; la endoscopia ya no es obligatoria en todos los pacientes y se reserva para la sospecha de enfermedad orgánica.
- Los signos de alarma, como el inicio a una edad avanzada, la pérdida de peso, los vómitos recurrentes, el sangrado, la disfagia, una masa abdominal, la fiebre o los antecedentes familiares de cáncer de esófago o de estómago, obligan a ampliar el estudio.
- Primera línea: modificación del estilo de vida y de la dieta, inhibidores de la bomba de protones (IBP) o antagonistas de los receptores H2, el inhibidor de la acetilcolinesterasa acotiamida y la medicina herbal japonesa rikkunshito.
- Segunda línea: antagonistas de los receptores de dopamina, agonistas de los receptores 5-HT4, otras medicinas herbales, antidepresivos tricíclicos y ansiolíticos como la tandospirona.
- La DF puede recidivar, pero no parece aumentar la mortalidad.
Resumen
Esta es la guía revisada de 2021 de la Sociedad Japonesa de Gastroenterología (JSGE) para la DF, elaborada con el sistema GRADE a partir de 24 preguntas de contexto, 9 preguntas para investigación futura y 7 preguntas clínicas. Sus dos cambios principales son un papel nuevo y limitado de la endoscopia en el diagnóstico y unas recomendaciones farmacológicas actualizadas que dividen los antisecretores y los procinéticos en clases, cada una con su propio grado de recomendación.
Definición y epidemiología
La DF se define por síntomas crónicos centrados en el abdomen superior, como dolor o malestar epigástrico, sin una enfermedad orgánica, sistémica o metabólica que probablemente los explique. A diferencia de los criterios de Roma IV, la guía no fija una duración concreta de los síntomas y deja el significado de 'crónico' al criterio del médico. La dispepsia con infección por Helicobacter pylori se trata como dispepsia asociada a H. pylori. En Japón, la prevalencia de la DF es del 11–17% en personas que acuden a revisiones médicas y del 45–53% en quienes consultan por síntomas digestivos altos.
Diagnóstico
La DF se diagnostica mediante una valoración global de los síntomas, la edad, los antecedentes, el estado de infección por H. pylori y los datos de laboratorio. Si no hay signos de alarma ni sospecha de enfermedad orgánica, la endoscopia no es necesaria y debe iniciarse el tratamiento. La ausencia de signos de alarma no excluye una enfermedad orgánica, por lo que los pacientes que no responden al tratamiento inicial o recaen al suspenderlo deben estudiarse a fondo. Se recomiendan los cuestionarios autoadministrados, mientras que las pruebas de función digestiva no son un procedimiento clínico rutinario.
Tratamiento
Una buena relación médico-paciente es útil, y el placebo puede tener un efecto notable (5–90%, con una media del 56% en un metaanálisis). Los IBP y los antagonistas H2 se recomiendan firmemente; una revisión Cochrane de 2017 halló una tasa de respuesta del 31,1% con IBP frente al 25,8% con placebo. La eficacia de los bloqueadores ácidos competitivos del potasio aún no puede evaluarse. La acotiamida y el rikkunshito son fármacos de primera línea porque su evidencia es mucho más sólida que la de otros procinéticos y medicinas herbales. Los pacientes que no responden a estas pautas se consideran casos de DF refractaria.
Preguntas frecuentes
¿Es necesaria la endoscopia para diagnosticar la dispepsia funcional?
No; se realiza cuando se sospecha una enfermedad orgánica, por ejemplo por un signo de alarma, y la decisión queda a criterio del médico.
¿Con qué frecuencia recidiva la DF?
En un estudio europeo los síntomas reaparecieron en 3 meses en el 20% de los pacientes en los que habían desaparecido, y en un estudio japonés la DF recidivó en el 25% al año tras mejorar con acotiamida.
¿Qué trastornos se solapan a menudo con la DF?
El síndrome del intestino irritable (66,9% de los casos de DF diagnosticados según los criterios de Roma IV), la enfermedad por reflujo gastroesofágico, el estreñimiento crónico, la ansiedad y la depresión.
Fuente
Miwa H, Nagahara A, Asakawa A, Arai M, Oshima T, Kasugai K, et al. Evidence-based clinical practice guidelines for functional dyspepsia 2021. Journal of Gastroenterology 2022;57(2):47-61. DOI: 10.1007/s00535-021-01843-7. Acceso abierto. Guía de la Sociedad Japonesa de Gastroenterología. Esta página es un resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original y no sustituye al texto completo ni al consejo médico.