Migraña episódica y crónica en niños

Puntos clave

Resumen

Esta revisión describe las características clínicas de la migraña en niños, que cambian con la edad, y las opciones de tratamiento de la migraña episódica y crónica. Los niños tienen crisis más cortas (límite inferior de 2 horas), dolor con más frecuencia bilateral frontotemporal antes de la adolescencia y fotofobia y fonofobia que se infieren por la conducta. La falta de sueño es el desencadenante más frecuente en los niños.

Variantes y síndromes episódicos

El estado migrañoso dura más de 72 horas y puede responder a líquidos intravenosos, un antiemético como la proclorperazina y un AINE como el ketorolaco. La migraña hemipléjica (prevalencia estimada del 0,01%) causa debilidad unilateral totalmente reversible; los triptanes y los derivados ergotamínicos se consideran contraindicados. Otras formas son la migraña con aura troncoencefálica y la migraña confusional aguda. Los síndromes episódicos considerados precursores son el síndrome de vómitos cíclicos, la migraña abdominal (prevalencia infantil del 2-4%), el vértigo paroxístico benigno (habitualmente a los 2-4 años) y la tortícolis paroxística del lactante.

Tratamiento agudo

Acostarse en una habitación fresca, oscura y silenciosa y dormir puede ser el tratamiento más potente. Los niños mayores de 10 años y de más de 50 kg parecen tolerar dosis adultas de triptanes, mientras que los de 6-10 años y menos de 50 kg deben empezar con la dosis más baja disponible. En urgencias, el tratamiento parenteral de primera línea es líquido intravenoso (20 ml/kg de suero salino) con proclorperazina (0,15 mg/kg, máximo 10 mg) y ketorolaco (0,5 mg/kg, máximo 30 mg); la dihidroergotamina suele reservarse para la migraña prolongada.

Migraña crónica

La cefalea crónica diaria supone cefalea 15 o más días al mes durante tres meses consecutivos, más de 4 horas al día; la migraña crónica supone rasgos migrañosos al menos 8 días al mes. Para la prevención se usan amitriptilina (0,25-1,0 mg/kg/día) y topiramato (objetivo 1-2 mg/kg/día), y la toxina botulínica A, los bloqueos nerviosos y la neuroestimulación son opciones cuando fallan las medidas estándar. Los problemas de sueño, el mareo, los trastornos del ánimo y la ansiedad y otros dolores son comorbilidades frecuentes. En un estudio de seguimiento, el 50% de los adolescentes con cefalea crónica mejoró al año y el 75% a los 2 años, mientras que el 12% seguía con cefalea crónica diaria 8 años después.

Preguntas frecuentes

¿Necesita neuroimagen un niño con migraña?

Habitualmente no, si la historia es compatible con migraña y la exploración neurológica es normal; se considera ante convulsiones, traumatismo craneal reciente, cambio significativo de la cefalea, déficits focales o papiledema.

¿Qué tratamientos preventivos tienen mejor evidencia?

El topiramato o la amitriptilina junto con terapia cognitivo-conductual, aunque la respuesta al placebo en niños es alta (alrededor del 60% en el ensayo CHAMP).

¿Cómo evitar el abuso de medicación?

Limitando los analgésicos a no más de 2 días de cefalea por semana y limitando los compuestos con cafeína, barbitúricos u opiáceos.

Fuente

Youssef PE, Mack KJ. Episodic and chronic migraine in children. Dev Med Child Neurol 2020;62(1):34-41. DOI: 10.1111/dmcn.14338. © 2019 Mac Keith Press. Resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original; no sustituye al texto completo ni al consejo médico.