Intubación y extubación difíciles en anestesia para adultos
Resumen
Estas guías ofrecen recomendaciones estructuradas para anticipar y manejar las situaciones de vía aérea difícil en adultos, desde la valoración preoperatoria hasta la extubación. El objetivo es prevenir la hipoxemia y el traumatismo de la vía aérea mediante la planificación, la preparación y algoritmos claros.
Valoración y preparación
Todo paciente debe tener una valoración de la vía aérea antes de la anestesia que combine la historia clínica y varios predictores clínicos, sin basarse en un único signo. Cuando se prevé dificultad, el equipo debe acordar de antemano un plan principal y planes alternativos, con el material adecuado y ayuda experta disponible de inmediato.
Manejo de la intubación difícil
Se recomiendan una preoxigenación cuidadosa y técnicas que prolonguen el tiempo de apnea seguro. La videolaringoscopia tiene un papel central, tanto como opción de primera línea ante una dificultad prevista como técnica de rescate. Debe limitarse el número de intentos. Si la intubación fracasa, la prioridad es la oxigenación, mediante un dispositivo supraglótico o mascarilla facial. Cuando no se consigue oxigenar, debe realizarse sin demora un acceso quirúrgico urgente a la vía aérea por la parte anterior del cuello, y los equipos deben entrenarlo con regularidad.
Extubación
La extubación es una fase de alto riesgo y debe planificarse igual que la intubación. Hay que identificar a los pacientes de riesgo y utilizar, cuando proceda, estrategias como los catéteres de intercambio o la extubación diferida.
Organización
Se recomiendan carros de vía aérea difícil, formación de los equipos, registro de las dificultades encontradas y comunicación al paciente y a los profesionales que lo atiendan en el futuro.