Diagnóstico y tratamiento de la inestabilidad posterior del hombro según la clasificación ABC
Puntos clave
- La inestabilidad posterior del hombro (IPH) supone el 2–12% de los casos de inestabilidad del hombro, pero datos recientes indican hasta el 24% entre los pacientes jóvenes y activos operados; a menudo se manifiesta con síntomas vagos más que con luxaciones claras.
- La clasificación ABC distingue la IPH de primer episodio (A1 subluxación, A2 luxación), la dinámica (B1 funcional, B2 estructural) y la estática (C1 constitucional, C2 adquirida).
- Se recomienda el tratamiento no quirúrgico en A1, B1 y C1, mientras que la cirugía puede considerarse en A2, B2 y C2 según las características individuales y la demanda funcional.
- El diagnóstico se basa en la anamnesis y una exploración dirigida, completadas con resonancia magnética (RM); la tomografía computarizada (TC) se usa para cuantificar pérdidas óseas extensas.
- En la inestabilidad funcional (B1), el concepto de marcapasos del hombro, con estimulación eléctrica neuromuscular desencadenada por el movimiento durante la fisioterapia, dio mejores resultados que la fisioterapia sola en un ensayo aleatorizado.
Resumen
Esta lección docente de EFORT Open Reviews revisa el diagnóstico y el tratamiento de la IPH mediante la clasificación ABC desarrollada por el grupo de los autores, que agrupa a los pacientes según la naturaleza de la inestabilidad y su mecanismo. Los autores sostienen que la IPH está infradiagnosticada porque puede manifestarse solo como dolor con el esfuerzo, limitación de la movilidad o un hallazgo casual. Se trata de una revisión, no de una guía con recomendaciones graduadas.
Inestabilidad de primer episodio (grupo A)
El grupo A incluye un único episodio ocurrido hace menos de tres meses. La IPH traumática aguda de primer episodio tiene una incidencia de 1,1 por 100.000 al año, casi 20 veces menor que la inestabilidad anterior, con picos a los 20–49 años y por encima de los 70. Las subluxaciones A1 se tratan de forma conservadora en la mayoría de los casos; la edad joven, la descentración posterior y un ángulo gamma mayor son factores de riesgo de recidiva. En A2, la fractura-luxación posterior debe reducirse a cielo abierto y fijarse, sobre todo con placas; una lesión de Hill-Sachs inversa con un ángulo gamma superior a 90° debe tratarse quirúrgicamente, a ser posible en pocos días, y pasadas dos semanas las opciones incluyen el procedimiento de McLaughlin, la transposición del troquín o el relleno con aloinjerto.
Inestabilidad dinámica (grupo B)
La inestabilidad funcional B1, debida a una activación muscular anómala, afecta hasta al 3% de una población joven y activa, sobre todo a adolescentes y mujeres jóvenes; se recomienda fisioterapia y la cirugía solo como último recurso, porque sus resultados son impredecibles. En el 60% de los casos se halló una glena aplanada o convexa, que se asocia a peores resultados no quirúrgicos. La inestabilidad estructural B2, sobre todo en hombres jóvenes tras un traumatismo o microtraumatismos repetidos, responde bien a la reparación artroscópica del labrum posterior, pero una pérdida ósea glenoidea posterior superior al 11% puede requerir injerto óseo.
Inestabilidad estática (grupo C) y diagnóstico
La inestabilidad constitucional C1 se descubre a menudo de forma casual; la cobertura articular posterior y desplazamiento capsular artroscópicos (PACS), la osteotomía posterior de apertura y los topes óseos mejoran los síntomas, pero ninguno recentra la articulación de forma fiable. La inestabilidad adquirida C2 afecta a alrededor del 7% de las lesiones obstétricas del plexo braquial y puede deberse a convulsiones, electrocución o traumatismos graves; el tratamiento busca restaurar las superficies articulares, con artroplastia en la artrosis avanzada. Las pruebas de O'Brien y de rotación interna forzada son muy sensibles, la prueba show-me es adecuada para B1 y las pruebas de Jerk y de Kim valoran B2; las radiografías deben incluir proyecciones anteroposterior verdadera, axilar y en Y escapular, y la RM es el patrón oro para las lesiones de partes blandas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué pasa desapercibida a menudo la inestabilidad posterior?
Con frecuencia se manifiesta como dolor con el esfuerzo, limitación de la movilidad o un hallazgo asintomático, más que como luxaciones recurrentes.
¿Es adecuada la cirugía en la inestabilidad funcional?
Solo como último recurso; sus resultados son impredecibles y pueden empeorar los síntomas, por lo que primero se recurre a la fisioterapia, incluido el concepto de marcapasos del hombro.
¿Cuándo debe operarse una lesión de Hill-Sachs inversa?
La revisión aconseja la cirugía cuando el ángulo gamma supera los 90°, para reducir el riesgo de inestabilidad recurrente.
Fuente
Paksoy A, Akgün D, Lappen S, Moroder P. Diagnosis and treatment of posterior shoulder instability based on the ABC classification. EFORT Open Rev 2024;9(5):403-412. doi:10.1530/EOR-24-0025. Acceso abierto. Resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original; no sustituye al texto completo ni al consejo médico.