Diagnóstico y clasificación de la diabetes: estándares de atención en diabetes de la ADA 2026
Puntos clave
- La diabetes se diagnostica con A1C ≥6,5% (≥48 mmol/mol), glucosa plasmática en ayunas (GPA) ≥126 mg/dL (≥7,0 mmol/L), glucosa plasmática a las 2 h ≥200 mg/dL (≥11,1 mmol/L) en una prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG) con 75 g, o glucosa plasmática al azar ≥200 mg/dL (≥11,1 mmol/L) con síntomas clásicos de hiperglucemia o una crisis hiperglucémica.
- Sin hiperglucemia inequívoca, el diagnóstico requiere dos resultados anormales: dos pruebas distintas (pueden proceder de la misma muestra) o la misma prueba repetida.
- La prediabetes se define por A1C 5,7–6,4% (39–47 mmol/mol), GPA 100–125 mg/dL (5,6–6,9 mmol/L) o glucosa a las 2 h 140–199 mg/dL (7,8–11,0 mmol/L).
- Debe usarse la glucosa plasmática, y no la A1C, cuando la relación entre A1C y glucemia está alterada: algunas variantes de hemoglobina, embarazo, déficit de G6PD, VIH y situaciones que modifican el recambio eritrocitario.
- Debe considerarse el estudio en adultos de cualquier edad con sobrepeso u obesidad y al menos un factor de riesgo; en el resto, el cribado empieza a los 35 años y se repite al menos cada 3 años si es normal.
- La evidencia actual no basta para usar la monitorización continua de glucosa (MCG) en el cribado o el diagnóstico.
- La clasificación orienta el tratamiento personalizado; se recomiendan pruebas estandarizadas de autoanticuerpos contra los islotes cuando un adulto presenta rasgos que se solapan con la diabetes tipo 1.
Resumen
Los Standards of Care 2026 de la American Diabetes Association (ADA) explican cómo diagnosticar la diabetes y la prediabetes, cómo clasificar el tipo de diabetes y a quién cribar. El diagnóstico se basa en la A1C o en la glucosa plasmática (en ayunas, 2 horas después de una carga de 75 g o al azar con síntomas) y, fuera de una presentación hiperglucémica evidente, debe confirmarse.
La sección aborda también la diabetes tipo 1 presintomática, el cribado de grupos de alto riesgo y de personas que toman ciertos fármacos, y las pruebas antes y durante el embarazo.
Pruebas diagnósticas
La GPA, la glucosa a las 2 h en la PTOG con 75 g y la A1C son adecuadas para el cribado y el diagnóstico. Reflejan aspectos distintos del metabolismo de la glucosa, por lo que no siempre identifican a las mismas personas; el valor a las 2 h diagnostica a más personas con prediabetes y diabetes que la GPA o la A1C. Ayuno significa no ingerir calorías durante al menos 8 horas.
Para el cribado habitual suele preferirse la GPA o la A1C por su sencillez. La PTOG es más sensible y se prefiere en algunas situaciones, como la diabetes relacionada con la fibrosis quística y la diabetes postrasplante. Antes de una PTOG conviene seguir una dieta mixta con al menos 150 g de hidratos de carbono al día durante 3 días; restringirlos previamente puede elevar falsamente la glucosa tras la carga. Las muestras de glucosa deben procesarse sin demora, porque la glucólisis reduce falsamente el resultado.
Confirmación del diagnóstico
- Síntomas o crisis: los síntomas clásicos de hiperglucemia (poliuria, polidipsia, pérdida de peso inexplicada) o una crisis hiperglucémica con glucosa al azar ≥200 mg/dL (≥11,1 mmol/L) bastan para el diagnóstico; la A1C ayuda a estimar cuánto tiempo lleva presente la hiperglucemia.
- Sin síntomas: se confirma con dos resultados anormales, ya sean dos pruebas distintas a la vez (por ejemplo, A1C y GPA) o una prueba repetida sin demora.
- Resultados discordantes: se repite la prueba que supera su punto de corte. Una persona con dos A1C ≥6,5% (≥48 mmol/mol) pero GPA <126 mg/dL (<7,0 mmol/L) tiene diabetes.
- Resultados cercanos al umbral: informar sobre los posibles síntomas de hiperglucemia y repetir el estudio en 3–6 meses.
Cuándo la A1C puede inducir a error
La A1C refleja la exposición a la glucosa durante la vida del eritrocito (unos 120 días), con más peso de las últimas semanas. Puede no ser adecuada para el diagnóstico en anemia, tratamiento con eritropoyetina, hemodiálisis o tratamiento del VIH. Algunos métodos se ven afectados por variantes de hemoglobina; en el rasgo drepanocítico debe usarse un método sin esta interferencia.
El método de laboratorio debe estar certificado por el National Glycohemoglobin Standardization Program (NGSP) y ser trazable al método de referencia del DCCT. La A1C en el punto de atención solo debe usarse para el diagnóstico con dispositivos aprobados por la FDA en laboratorios debidamente certificados. Si la glucosa y la A1C discrepan de forma constante y sustancial, hay que buscar un problema analítico o una interferencia; en personas con diabetes puede considerarse la fructosamina o la albúmina glucada para el seguimiento.
Clasificación del tipo de diabetes
- Diabetes tipo 1: destrucción autoinmune de las células β, que suele causar un déficit absoluto de insulina; incluye la diabetes autoinmune latente del adulto (LADA).
- Diabetes tipo 2: pérdida progresiva, no autoinmune, de la secreción de insulina, a menudo sobre un fondo de resistencia a la insulina.
- Tipos específicos: diabetes monogénica, enfermedades del páncreas exocrino y diabetes inducida por fármacos o sustancias químicas.
- Diabetes mellitus gestacional (DMG): diabetes diagnosticada en el segundo o tercer trimestre que no estaba claramente presente antes del embarazo.
Ambos tipos principales aparecen a cualquier edad, y algunas personas no pueden clasificarse con claridad al diagnóstico. Los rasgos más útiles para identificar la diabetes tipo 1 son el diagnóstico antes de los 35 años, IMC <25 kg/m², pérdida de peso involuntaria, cetoacidosis y glucosa plasmática >360 mg/dL (>20 mmol/L) al inicio. Algunas personas con diabetes tipo 2 debutan con cetoacidosis (diabetes propensa a la cetosis); su necesidad inicial de insulina suele ser transitoria.
El diagrama de la ADA para adultos recién diagnosticados, basado en datos de poblaciones blancas europeas, añade pasos prácticos:
- Medir primero los anticuerpos anti-GAD; si son negativos, determinar IA-2 y/o ZnT8 cuando estén disponibles. Antes de los 35 años, un resultado negativo no descarta la diabetes tipo 1, porque el 5–10% de las personas con diabetes tipo 1 no tienen anticuerpos.
- El péptido C solo está indicado en personas tratadas con insulina. Basta una muestra aleatoria dentro de las 5 horas posteriores a comer, con glucosa simultánea; un resultado ≥600 pmol/L (≥1,8 ng/mL) es válido sean cuales sean las circunstancias, y los valores muy bajos (por ejemplo, <80 pmol/L) no necesitan repetirse. No debe medirse en las 2 semanas siguientes a una urgencia hiperglucémica.
- Sugieren diabetes monogénica una A1C <7,5% (<58 mmol/mol) al diagnóstico, un progenitor con diabetes, rasgos de una causa monogénica específica o una probabilidad >5% en el modelo de predicción de MODY.
Diabetes tipo 1: estadios y cribado
- Estadio 1: múltiples autoanticuerpos contra los islotes con glucosa y A1C normales (presintomático).
- Estadio 2: autoanticuerpos con disglucemia: glucosa alterada en ayunas, intolerancia a la glucosa, A1C 5,7–6,4% (39–47 mmol/mol) o aumento de la A1C ≥10% (presintomático).
- Estadio 3: diabetes según los criterios habituales (sintomático); los autoanticuerpos pueden desaparecer.
El cribado de la diabetes tipo 1 presintomática utiliza autoanticuerpos contra insulina, GAD, IA-2 o ZnT8 y debe ofrecerse a personas con antecedentes familiares de diabetes tipo 1 o un riesgo genético elevado conocido. Ante uno o más autoanticuerpos positivos debe descartarse la diabetes en estadio 3 con A1C, análisis de orina y/o glucosa plasmática. Las personas con múltiples autoanticuerpos confirmados deben derivarse a un centro especializado para estadificación metabólica, educación y valoración de ensayos de prevención o tratamientos aprobados (por ejemplo, teplizumab). Un único autoanticuerpo IA-2 confirmado se vigila como si hubiera varios; cualquier otro autoanticuerpo único se repite cada 6 meses a 3 años, según la edad.
A quién cribar para prediabetes y diabetes tipo 2
Debe considerarse el estudio en adultos con sobrepeso u obesidad (IMC ≥25 kg/m², o ≥23 kg/m² en personas de ascendencia asiática) con al menos un factor de riesgo:
- familiar de primer grado con diabetes
- raza, etnia o ascendencia de alto riesgo
- antecedentes de enfermedad cardiovascular
- hipertensión (≥130/80 mmHg o en tratamiento)
- colesterol HDL <35 mg/dL (<0,9 mmol/L) y/o triglicéridos >250 mg/dL (>2,8 mmol/L)
- síndrome de ovario poliquístico
- inactividad física
- otras condiciones asociadas a resistencia a la insulina (por ejemplo, obesidad grave, acantosis nigricans, enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica)
En el resto de la población, el cribado empieza a los 35 años. Las personas con prediabetes deben estudiarse cada año y las que tuvieron DMG al menos cada 1–3 años. Tras resultados normales, se repite al menos cada 3 años, o antes si aparecen síntomas o cambia el riesgo, por ejemplo con aumento de peso. En niños y adolescentes debe considerarse el cribado según riesgo tras el inicio de la pubertad o a partir de los 10 años, lo que ocurra antes, si el IMC es ≥percentil 85 y hay al menos un factor de riesgo.
Situaciones específicas
- Fármacos: considerar el cribado en quienes toman estatinas, diuréticos tiazídicos o algunos fármacos para el VIH. Con antipsicóticos de segunda generación, estudiar al inicio, a las 12–16 semanas y después cada año. Con glucocorticoides recurrentes o prolongados, vigilar la glucosa posprandial o al azar.
- VIH: medir la GPA antes de iniciar o cambiar el tratamiento antirretroviral y 3–6 meses después; si es normal, cada año.
- Tratamiento oncológico: con inhibidores de puntos de control inmunitario, medir la glucosa antes del tratamiento y en cada visita. Con inhibidores de PI3Kα, medir glucosa y A1C antes del tratamiento, glucosa al azar semanalmente durante 2 semanas y después cada 4 semanas, y considerar la A1C cada 3 meses. Con inhibidores de mTOR, medir la glucosa antes y en cada visita, y considerar la A1C cada 3 meses.
- Pancreatitis: cribado a los 3–6 meses de una pancreatitis aguda y después cada año; cribado anual en la pancreatitis crónica.
- Fibrosis quística: cribado anual desde los 10 años, preferiblemente con PTOG. Si no es posible, una A1C de 5,5–6,4% (37–47 mmol/mol) debe llevar a una PTOG en 3 meses, y una A1C ≥6,5% (≥48 mmol/mol) es compatible con diabetes relacionada con la fibrosis quística.
- Trasplante de órganos: cribar la hiperglucemia; diagnosticar la diabetes postrasplante cuando la inmunosupresión sea estable y no haya infección aguda, preferiblemente con PTOG.
- Estudio genético: recomendado en toda persona diagnosticada de diabetes en los primeros 6 meses de vida (diabetes neonatal) y en niños y adultos jóvenes con diabetes atípica y diabetes en generaciones sucesivas de la familia (MODY).
Embarazo
- Antes del embarazo: cribar a las personas con factores de riesgo y considerar el estudio en todas las personas con capacidad de gestar.
- Antes de la semana 15: si no se cribó antes de la concepción, estudiar la diabetes no diagnosticada en personas con factores de riesgo (y considerarlo en todas). Cribar además el metabolismo anormal de la glucosa, definido como A1C 5,9–6,4% (41–47 mmol/mol) o GPA 110–125 mg/dL (6,1–6,9 mmol/L), que indica mayor riesgo de resultados adversos y de DMG posterior.
- Semanas 24–28: cribado de DMG en todas las gestantes sin diabetes ni metabolismo anormal de la glucosa de alto riesgo detectados antes en el embarazo.
- Tras una DMG: PTOG con 75 g a las 4–12 semanas del parto y después cribado de por vida cada 1–3 años.
Preguntas y respuestas
¿Pueden la A1C y la glucosa en ayunas de una misma muestra confirmar la diabetes? Sí. Si ambas superan el umbral diagnóstico en la misma muestra, el diagnóstico queda confirmado sin una segunda visita.
¿Qué hacer si la A1C y la glucosa no coinciden? Repetir la prueba que supera su punto de corte y valorar los factores que pueden alterar la A1C o la glucosa. El diagnóstico se basa en la prueba confirmada: dos A1C ≥6,5% (≥48 mmol/mol) indican diabetes aunque la GPA sea inferior a 126 mg/dL (7,0 mmol/L).
¿Puede usarse la monitorización continua de glucosa para el diagnóstico? No. La ADA considera que la evidencia actual es insuficiente para usar la MCG en el cribado o el diagnóstico de prediabetes o diabetes.
Fuente
American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes. 2. Diagnosis and Classification of Diabetes: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1):S27–S49. Published online 8 December 2025. DOI: 10.2337/dc26-S002. © 2025 American Diabetes Association; la fuente puede utilizarse con fines educativos y no comerciales si se cita correctamente y sin modificaciones. Este resumen es una síntesis independiente de Medpresso y no sustituye a la publicación original.