Directrices consolidadas sobre servicios diferenciados de pruebas de VIH
Puntos clave
- Las directrices consolidadas de la OMS de 2024 reúnen las orientaciones existentes y nuevas sobre los servicios de pruebas del VIH (SPV) en distintos entornos y poblaciones, para apoyar los objetivos 95-95-95 y poner fin al VIH como amenaza para la salud pública en 2030.
- Novedad: la autoprueba del VIH puede ofrecerse como opción adicional en los centros sanitarios y puede utilizarse para la profilaxis preexposición (PrEP), incluido su inicio, reinicio y continuación (recomendaciones condicionales, evidencia de certeza baja).
- Novedad: se sugiere la autoprueba de sífilis como enfoque adicional, y deben ofrecerse servicios de notificación a parejas a las personas con ITS (recomendación fuerte, evidencia de certeza baja).
- Actualización: las pruebas a través de redes sociales pueden ofrecerse como enfoque adicional dentro de un paquete integral de atención y prevención.
- Novedad: no se recomiendan las pruebas de recencia del VIH como parte de los servicios de pruebas habituales (recomendación condicional, evidencia de certeza baja).
Resumen
Estas directrices actualizan las orientaciones de la OMS sobre los servicios de pruebas del VIH, consolidadas por primera vez en 2015, con nuevas recomendaciones sobre autoprueba y pruebas basadas en redes y una recomendación en contra de las pruebas de recencia habituales. Los SPV abarcan todos los servicios que acompañan a la prueba: información breve previa y asesoramiento posterior, vinculación con la prevención, la atención y el tratamiento, y coordinación con los laboratorios para el control de calidad. Todos los enfoques deben seguir las 5 C de la OMS: consentimiento, confidencialidad, asesoramiento, resultados correctos y conexión. Este resumen se basa en el resumen ejecutivo y en parte de la tabla de recomendaciones.
Autoprueba
La autoprueba del VIH no sustituye a la prueba realizada por un profesional: toda persona con una autoprueba reactiva debe someterse a nuevas pruebas por un profesional capacitado con el algoritmo nacional completo. En los centros, la autoprueba puede sustituir a las herramientas de cribado de riesgo; la OMS no recomienda herramientas que excluyan a personas de la prueba. La autoprueba puede apoyar la PrEP y la profilaxis posexposición (PEP), y pueden usarse autopruebas duales VIH/sífilis. Las autopruebas de sífilis pueden ser reactivas ante cualquier infección treponémica actual o previa, como el pian, el bejel o la pinta, por lo que se necesita orientación clara sobre la interpretación y las pruebas posteriores.
Servicios previos y posteriores a la prueba
El asesoramiento previo a la prueba a menudo no es necesario; la información sobre la prueba y la vinculación puede darse de otras formas, incluidas plataformas virtuales. Los servicios posteriores deben incluir la vinculación al tratamiento y a opciones de prevención como la PEP y la PrEP, y a las personas con resultado positivo debe explicárseles que indetectable es igual a intransmisible (I=I). El asesoramiento posterior por sí solo no mejora la vinculación ni produce cambios de conducta sostenidos.
Diagnóstico y calidad
Los programas deben usar la estrategia de tres pruebas en serie, repetir la prueba antes de iniciar el tratamiento antirretroviral (TAR) y elegir productos que logren un valor predictivo positivo global del 99% o superior. Los resultados no concluyentes deben repetirse a las dos semanas. Las pruebas rápidas duales VIH/sífilis son especialmente relevantes para las poblaciones clave y para las embarazadas y sus parejas masculinas. Todas las pruebas del VIH deben cumplir las normas reglamentarias y tener calidad garantizada.
Preguntas frecuentes
¿Puede una autoprueba del VIH confirmar el diagnóstico?
No. Una autoprueba reactiva debe ir seguida de nuevas pruebas por un profesional capacitado con el algoritmo nacional completo.
¿Se recomiendan las pruebas de recencia del VIH?
No. La guía recomienda no incluirlas en los servicios de pruebas habituales (recomendación condicional, evidencia de certeza baja).
¿Qué hacer ante un resultado no concluyente?
Se recomienda repetir la prueba a las dos semanas.
Fuente
World Health Organization. Consolidated guidelines on differentiated HIV testing services. Geneva: World Health Organization; 2024. ISBN: 978-92-4-009639-4. Acceso abierto con licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Resumen elaborado por Medpresso a partir de la publicación original; no sustituye al texto completo ni al consejo médico.