Complicaciones del tratamiento quirúrgico de las fracturas de platillo tibial: prevalencia, causas y manejo
Descripción general
Esta revisión, publicada en EFORT Open Reviews en 2022 por Gálvez-Sirvent, Ibarzábal-Gil y Rodríguez-Merchán, describe las complicaciones de la cirugía de las fracturas de la meseta tibial, su frecuencia, sus causas y su tratamiento. Estas fracturas suponen cerca del 1 % de todas las fracturas y tienen dos picos: pacientes jóvenes tras traumatismos de alta energía y pacientes mayores con hueso osteoporótico. El tratamiento estándar es la reducción abierta y fijación interna con placas bloqueadas, y puede usarse un fijador externo híbrido cuando las partes blandas están muy dañadas.
Rigidez e infección
La rigidez de la rodilla afecta aproximadamente al 3-18 % de los pacientes. Las opciones dependen de su duración: manipulación bajo anestesia en los primeros 3 meses aproximadamente, liberación artroscópica entre 3 y 6 meses y liberación abierta en casos más prolongados o refractarios. Las tasas de infección han disminuido con el tratamiento por etapas y los abordajes mínimamente invasivos. Los factores de riesgo incluyen las fracturas abiertas, el síndrome compartimental, la fijación externa, el tiempo quirúrgico prolongado y el tabaquismo. Si la fractura no ha consolidado, suele mantenerse el material mientras se realizan lavado, desbridamiento y antibióticos, porque la estabilidad también ayuda a erradicar la infección. La osteomielitis se trata en dos etapas, con desbridamiento radical, espaciador con antibiótico y fijación externa temporal, seguidos de la reconstrucción definitiva.
Consolidación viciosa, pseudoartrosis y artrosis
Un hundimiento articular superior a 5 mm, una desalineación superior a 5 grados o un cambio de la pendiente tibial superior a 10 grados son límites para plantearse la corrección. La osteotomía es adecuada en pacientes jóvenes y activos sin daño articular importante, mientras que la artroplastia total de rodilla se usa cuando hay una lesión articular extensa o artrosis. La pseudoartrosis es poco frecuente, de cerca del 0,1-1,1 %, y se trata con nueva fijación e injerto óseo. Las lesiones ligamentosas no reconocidas pueden causar inestabilidad residual.