Guías de práctica clínica: evidencia, recomendaciones y algoritmo para la optimización prequirúrgica de la anemia, hiperglicemia y tabaquismo

Visión general

La anemia preoperatoria, la glucemia mal controlada y el tabaquismo son factores de riesgo frecuentes y modificables. Cada uno se asocia a más complicaciones postoperatorias, más transfusiones, más infecciones y estancias hospitalarias más largas. Esta guía de práctica clínica reúne los tres factores en un único marco basado en la evidencia y ofrece recomendaciones y un algoritmo práctico para optimizar a los pacientes antes de la cirugía programada. Está dirigida a anestesiólogos, cirujanos, médicos de atención primaria y equipos perioperatorios.

Anemia

Se recomienda detectar la anemia con suficiente antelación antes de la cirugía programada, para disponer de tiempo para estudiarla y tratarla. Debe identificarse su causa, y la corrección del déficit de hierro se considera prioritaria. Tratar la anemia antes de operar se presenta como un pilar del manejo de la sangre del paciente, ya que reduce la necesidad de transfusiones y los riesgos asociados.

Hiperglucemia

En los pacientes con diabetes conocida y en aquellos con riesgo de hiperglucemia no diagnosticada, debe evaluarse el control glucémico antes de la intervención. La guía aconseja optimizar la glucemia con antelación y, si el control es deficiente, valorar los riesgos de operar frente a los beneficios de aplazar la cirugía programada. Se insiste en la coordinación entre el equipo quirúrgico y los profesionales que siguen la diabetes del paciente.

Tabaquismo

A todo paciente quirúrgico se le debe preguntar si fuma y ofrecer ayuda para dejarlo, idealmente lo antes posible antes de la operación. La guía presenta la cirugía como un momento propicio para el cambio: el consejo estructurado y el apoyo reducen las complicaciones y pueden favorecer un abandono duradero.

Implicaciones clínicas

El mensaje central es que la optimización debe empezar cuando se decide la cirugía, no el día del ingreso. El algoritmo integrado ayuda a las instituciones a organizar circuitos preoperatorios que aborden de forma sistemática los tres factores de riesgo.