Una actualización sobre el atrapamiento del nervio peroneo y la neuropatía

Puntos clave

Resumen

Esta revisión resume la epidemiología, los factores de riesgo, la anatomía, la presentación, el diagnóstico y el tratamiento del atrapamiento del nervio peroneo (fibular). Debe considerarse en cualquier paciente con pie caído o con dolor o entumecimiento de la extremidad inferior. En general, el diagnóstico tiene buen pronóstico, y la mayoría de los pacientes recupera por completo la función nerviosa tras el tratamiento conservador o quirúrgico.

Causas y factores de riesgo

Las tasas notificadas incluyen del 2% al 27% tras osteotomías tibiales altas combinadas con osteotomías del peroné, y lesión del nervio peroneo común en el 16% al 40% de las luxaciones de rodilla de alta energía. Una revisión sistemática halló una incidencia del 0,4% tras la artroplastia total de rodilla; el 66% de las parálisis incompletas se recuperó por completo sin cirugía, pero solo el 39% de las completas. Otras causas son los traumatismos, cruzar las piernas o estar en cuclillas de forma prolongada, la pérdida de peso (el 20% de 150 pacientes con una pérdida media de 10,9 kg desarrolló neuropatía peronea), la diabetes, la posición en estribos, los yesos u órtesis y los quistes ganglionares.

Presentación clínica

La neuropatía del NPC causa debilidad de la flexión dorsal del tobillo, de la extensión del primer dedo y de la eversión del pie, con pérdida sensitiva en el dorso del pie; la debilidad grave produce pie caído y marcha en estepaje. La neuropatía del NPS suele causar debilidad de la eversión con flexión dorsal normal y alteración sensitiva en la parte inferior lateral de la pierna y el dorso del pie, respetando el primer espacio interdigital; al principio, los síntomas pueden aparecer solo con el ejercicio. El atrapamiento del NPP (síndrome del túnel tarsiano anterior) puede causar parestesias en el primer espacio interdigital, dolor en la cara anterior del tobillo o en el dorso del mediopié y debilidad de los músculos que inerva, o muy pocos síntomas; las radiografías ayudan porque los osteofitos y los traumatismos son causas frecuentes.

Tratamiento

El tratamiento inicial es no quirúrgico, con férulas, observación y modificación de la actividad; las opciones incluyen ejercicios de deslizamiento neural, almohadillado de la cabeza del peroné, fortalecimiento, órtesis de tobillo-pie e hidrodisección guiada por ecografía. En una serie de descompresión microquirúrgica con anestesia local, los 22 pacientes (33 piernas) refirieron alivio sin complicaciones ni recurrencias en un seguimiento medio de 40 meses; la estimulación nerviosa periférica percutánea es una opción para algunos dolores del NPS, aunque faltan estudios amplios de resultados. Los resultados quirúrgicos incluyen mejoría motora en 13 de 14 pacientes con afectación del NPC, mejoría clínica en 28 de 30 tras la neuroplastia, cierta mejoría de la calidad de vida relacionada con el dolor en el 69% de 54 pacientes con afectación del NPS y mejoría significativa en 12 de 13 pacientes tras la liberación del NPP.

Preguntas frecuentes

¿Qué síntomas sugieren un atrapamiento del nervio peroneo?

Pie caído, debilidad de la flexión dorsal del tobillo o de la eversión del pie, y dolor o entumecimiento de la cara externa de la pierna o del dorso del pie, según la rama afectada.

¿Siempre se necesita cirugía?

No. Muchos casos se resuelven con observación, modificación de la actividad y eliminación de la compresión externa; la cirugía se reserva para el atrapamiento que no responde al tratamiento conservador.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

Mediante la exploración clínica, con apoyo de estudios de conducción nerviosa, EMG, bloqueos nerviosos diagnósticos y ecografía, que puede mostrar causas anatómicas como cicatrices o lesiones.

Fuente

Fortier LM, Markel M, Thomas BG, Sherman WF, Thomas BH, Kaye AD. An Update on Peroneal Nerve Entrapment and Neuropathy. Orthopedic Reviews. 2021;13(2). DOI: 10.52965/001c.24937. PMID: 34745471. Esta página es un resumen preparado por Medpresso a partir de la publicación original y no sustituye al texto completo ni al consejo médico.