Avances en el diagnóstico y tratamiento del queratocono
Resumen
Esta revisión, publicada en Therapeutic Advances in Ophthalmology en 2021, resume los enfoques emergentes en el queratocono descritos en la literatura entre 2017 y 2020. Los autores dejan fuera deliberadamente los tratamientos ya consolidados en la práctica clínica. Durante mucho tiempo se consideró una enfermedad rara, pero la imagen moderna muestra que es más frecuente de lo que se pensaba, y detectarla antes de la cirugía refractiva se ha vuelto imprescindible.
Avances en el diagnóstico
La tomografía de coherencia óptica permite cartografiar el grosor del epitelio corneal y de la capa de Bowman y descubrir cambios precoces que el epitelio podría enmascarar. Los métodos para medir la biomecánica corneal, como la espectroscopia Brillouin y la elastografía de coherencia óptica, buscan detectar el debilitamiento antes de que cambie la forma de la córnea; son prometedores, pero están en una fase inicial. Se estudian biomarcadores inflamatorios, marcadores lagrimales y factores hormonales, lo que cuestiona la idea del queratocono como enfermedad puramente no inflamatoria. La inteligencia artificial se utiliza para detectar y estadificar la enfermedad y para combinar datos de varios dispositivos.
Entrecruzamiento corneal
El entrecruzamiento del colágeno corneal sigue siendo el tratamiento principal para frenar la progresión. La investigación se centra en sus limitaciones: el agotamiento del oxígeno durante el procedimiento, la escasa penetración del agente fotosensibilizante a través del epitelio intacto, la duración del tratamiento y las córneas delgadas. Entre las soluciones en estudio figuran la luz pulsada y el oxígeno suplementario, la iontoforesis y otros potenciadores de la permeabilidad, el engrosamiento de córneas delgadas con tejido donante o lentículos obtenidos con láser, y el tratamiento personalizado guiado por imagen. El protocolo estándar sigue siendo la referencia.
Enfoques combinados y quirúrgicos
El entrecruzamiento se combina cada vez más con ablación láser de superficie o con segmentos de anillo intracorneales para frenar la progresión y mejorar la visión a la vez. Los nuevos agentes de entrecruzamiento y la activación mediante láser siguen siendo experimentales. Entre las nuevas opciones quirúrgicas destacan el trasplante de la capa de Bowman en la enfermedad avanzada y la queratoplastia aditiva, que introduce una lámina corneal para engrosar y aplanar el cono. La terapia celular con células madre solo ha mostrado resultados preliminares.
Implicaciones clínicas
Los autores prevén tratamientos personalizados guiados por la medición de la resistencia corneal en zonas concretas. Subrayan la importancia de prevenir antes de que la visión empeore y de aumentar la concienciación social sobre la enfermedad.