Acné en la mujer adulta: una guía de práctica clínica

Descripción general

Esta guía, publicada en Anais Brasileiros de Dermatologia en 2019, fue elaborada por cinco dermatólogos brasileños con amplia experiencia en acné. Revisaron la evidencia principal y alcanzaron un consenso sobre la práctica clínica en el acné de la mujer adulta, definido como el acné en mujeres mayores de 25 años que persiste desde la adolescencia o aparece por primera vez en la edad adulta. Suele ser crónico, requiere tratamiento de mantenimiento y se asocia con ansiedad, depresión y peor calidad de vida.

Cuadro clínico y causas

Las lesiones suelen ser pápulas y pústulas inflamatorias de intensidad leve a moderada, con frecuencia en la parte inferior de la cara y la línea mandibular, con pocos comedones. La hiperpigmentación posinflamatoria es común y las cicatrices aparecen en cerca del 20 % de las mujeres, aunque muchas también tienen lesiones en otras zonas de la cara y en el tronco. La gravedad puede medirse con la escala GEA o la herramienta AFAST. Las causas son multifactoriales: predisposición genética, sensibilidad a los andrógenos, cambios en el sebo, hiperqueratinización folicular, Cutibacterium acnes e inflamación de la inmunidad innata. El estrés, la falta de sueño, el tabaco, las dietas de alto índice glucémico y ricas en lácteos, algunos fármacos y los anticonceptivos solo con progestágeno pueden agravarlo.

Estudio

Se sugieren pruebas hormonales (testosterona libre y total, DHEA-S, LH, FSH) cuando hay signos de hiperandrogenismo como hirsutismo, alteraciones menstruales o alopecia. Lo ideal es extraerlas en la fase folicular temprana, por la mañana y sin anticoncepción hormonal. La causa más frecuente es el síndrome de ovario poliquístico.

Tratamiento

El tratamiento tópico es la base en la enfermedad leve a moderada y en el mantenimiento: retinoides, ácido azelaico y peróxido de benzoílo, sin usar nunca antibióticos tópicos u orales en monoterapia. Las tetraciclinas orales son los antibióticos de primera elección, pero se evitan en el embarazo. Entre las opciones hormonales están los anticonceptivos orales combinados y la espironolactona, aunque la evidencia sobre esta última es limitada. La isotretinoína oral es de primera línea en el acné noduloquístico y se usa tras el fracaso del tratamiento convencional, con estricta prevención del embarazo por su teratogenicidad. Los hidratantes, los limpiadores suaves y el protector solar forman parte de todo el tratamiento.