Parálisis facial periférica aguda: directrices recientes y una revisión sistemática de la literatura

Descripción general

Este artículo de Kim y Lee, publicado en el Journal of Korean Medical Science en 2020, revisa las guías recientes sobre la parálisis facial periférica aguda y añade una revisión sistemática de ensayos y metaanálisis relacionados entre 2011 y 2019. La causa más frecuente es la parálisis de Bell idiopática. Los autores usan como marco la guía AAO-HNSF de 2013 y la comparan con las de la AAN (2012) y de Canadá (2014). Tras examinar más de 5.000 registros incluyeron 38 estudios: 11 ensayos clínicos, 24 revisiones sistemáticas o metaanálisis y 3 guías.

Evaluación y pruebas

La función facial se gradúa con más frecuencia con el sistema de House-Brackmann, pero el sistema de Sunnybrook y eFACE ganan terreno. No se recomiendan las pruebas de laboratorio ni las de imagen sistemáticas en la parálisis de Bell de inicio reciente, aunque la guía canadiense aconseja la imagen para descartar un tumor cuando no hay mejoría o la debilidad progresa. Las pruebas electrodiagnósticas pueden considerarse en la parálisis completa.

Tratamiento

Se recomiendan firmemente los esteroides orales iniciados en las primeras 72 horas en pacientes de 16 años o más. No se recomiendan los antivirales solos, y el beneficio de añadirlos a un esteroide sigue debatiéndose, aunque puede considerarse en los casos graves. Se recomienda firmemente la protección ocular. Se han estudiado la nimodipina, el láser de bajo nivel y otros fármacos, pero la evidencia es limitada. Las guías no recomiendan la descompresión quirúrgica, aunque metaanálisis recientes sugieren un beneficio en la parálisis completa si se hace de forma precoz. No se recomienda la electroestimulación y la evidencia sobre la acupuntura es insuficiente.

Problemas a largo plazo

La sincinesia aparece en cerca de uno de cada cinco pacientes y no hay un tratamiento claramente mejor. En la parálisis de larga evolución, la reanimación facial con transferencia muscular o nerviosa es una opción. Se aconseja derivar al especialista en nervio facial si empeoran los signos, aparecen síntomas oculares o la recuperación es incompleta a los tres meses del inicio.