Guías de práctica clínica internacionales 2022 para el tratamiento y profilaxis de el tromboembolismo venoso en pacientes con cancer, incluyendo pacientes con COVID-19
Visión general
La enfermedad tromboembólica venosa (ETV), que incluye la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar, es una complicación frecuente y grave en las personas con cáncer y una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en esta población. Estas guías internacionales de práctica clínica de 2022, elaboradas por la Iniciativa Internacional sobre Trombosis y Cáncer (ITAC), actualizan las ediciones anteriores. Abarcan el tratamiento, la profilaxis y las situaciones clínicas especiales, y dedican un apartado a los pacientes con cáncer y COVID-19.
Tratamiento
Las guías recogen recomendaciones sobre el tratamiento inicial, el mantenimiento precoz y el tratamiento a largo plazo de la ETV asociada al cáncer. La elección entre las opciones anticoagulantes se basa en la eficacia y el riesgo hemorrágico, el tipo y la localización del tumor, las interacciones con el tratamiento oncológico, la función renal y las preferencias del paciente. También se abordan la duración de la anticoagulación, el manejo de las recurrencias y la trombosis asociada a catéter.
Profilaxis
La tromboprofilaxis se trata en pacientes con cáncer sometidos a cirugía, en pacientes médicos hospitalizados y en pacientes ambulatorios que reciben tratamiento oncológico sistémico. En el ámbito ambulatorio, las guías respaldan una evaluación individual del riesgo para identificar a quienes más pueden beneficiarse de la anticoagulación preventiva.
Situaciones especiales
Se ofrecen recomendaciones específicas para escenarios complejos como la trombocitopenia, la insuficiencia renal, los tumores cerebrales y los niños con cáncer. En los pacientes con cáncer y COVID-19, se abordan la evaluación del riesgo trombótico y hemorrágico y la prevención de la ETV tanto en el hospital como en el ámbito ambulatorio.
Implicaciones clínicas
Las guías ayudan a oncólogos, hematólogos y otros profesionales a equilibrar el riesgo de trombosis y el de hemorragia en una población compleja. Ponen el acento en las decisiones individualizadas, la reevaluación periódica y la participación del paciente en la elección del tratamiento.