Explorando los efectos del queso en la salud
El queso, un producto lácteo fermentado de amplio consumo, ha sido elogiado por su densidad de nutrientes y criticado por su alto contenido de grasas saturadas y sodio. Esta revisión exhaustiva y metaanálisis ofrecen un examen actualizado del impacto del consumo de queso en una amplia gama de resultados de salud, incluidos las enfermedades cardiovasculares (ECV), el cáncer y las condiciones metabólicas. Al revisar 47 resultados de salud únicos a lo largo de múltiples estudios, la revisión busca aclarar la compleja relación entre el consumo de queso y la salud.
Los hallazgos indican que el consumo de queso está asociado con una reducción del riesgo de varias afecciones de salud. Específicamente, la ingesta moderada de queso se vinculó con un menor riesgo de mortalidad por todas las causas, mortalidad cardiovascular, enfermedad coronaria (CHD), accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. La ingesta diaria óptima de queso para obtener estos efectos protectores fue de aproximadamente 40 gramos por día. A pesar de las preocupaciones sobre su posible papel en el aumento de la presión arterial, el queso no mostró un mayor riesgo de hipertensión en este análisis.
Curiosamente, aunque la ingesta de queso no se asoció con un mayor riesgo de cáncer en general, se vinculó con una reducción del riesgo de cáncer de mama con receptor de estrógeno negativo. Además, la revisión destacó los posibles beneficios del consumo de queso para la salud ósea, con evidencia que sugiere una disminución del riesgo de fracturas totales y de cadera. Sin embargo, algunas pruebas apuntaron a un ligero aumento en el riesgo de enfermedad de Parkinson con un mayor consumo de queso.