Café o té: propiedades antiinflamatorias
La enfermedad cardiovascular aterosclerótica es la principal causa de mortalidad prematura a escala mundial. Además de los factores de riesgo establecidos como la hipertensión, los trastornos lipídicos y la diabetes, la inflamación y sus biomarcadores asociados, como la proteína C reactiva, contribuyen significativamente al riesgo residual de enfermedad cardiovascular. A pesar de los avances en las terapias hipolipemiantes que utilizan estatinas, ezetimiba o ácido bempedoico, la inflamación sigue sin abordarse de forma adecuada. Las recomendaciones presentadas por el Panel Internacional de Expertos en Lípidos abogan por el uso de nutracéuticos seleccionados que posean propiedades antiinflamatorias. La dieta desempeña un papel fundamental en la modulación de la inflamación, con especial interés en el consumo de café y té. Numerosos estudios observacionales han destacado una notable reducción del riesgo cardiovascular y de la mortalidad asociada a estas bebidas. Sin embargo, los hallazgos de análisis exhaustivos y metanálisis de estudios relevantes presentan resultados inconsistentes, lo que impide una afirmación definitiva sobre la importancia clínica de los posibles efectos antiinflamatorios del té y el café negro y verde.