Las semillas de albahaca como nuevo alimento, fuente de nutrientes e ingredientes funcionales

El Ocimum Basilicum L, más comúnmente conocido como Albahaca o albahaca dulce, es una hierba que crece en nuestros jardines como una planta anual. La etimología del término “Basil” se puede rastrear a la palabra griega “basileus” que significa “regio o real”. Esta hierba se jacta de una rica historia de diversas aplicaciones que abarca siglos. Sus hojas, cuando son recogidas frescas o secadas gentilmente, se aprecian por su habilidad de impartir una esencia única y aromática a una variedad de creaciones culinarias. La Albahaca trasciende el campo de la cocina y extiende su influencia a la producción de bebidas, licores, vinagres, bebidas refrescantes, tés, quesos y aceites esenciales. 

Una extraordinaria investigación de Chile, estudia las semillas de albahaca y sus subproductos desde el punto de la ciencia alimenticia. A través de meticulosas revisiones sistemáticas, que abarcan una búsqueda comprehensiva de bases de datos electrónicas a través de 102 artículos, el estudio se centra en el mundo de las semillas de albahaca. Es importante señalar que la composición nutricional y los componentes bío activos de las semillas de albahaca, junto con sus homólogos que también contienen aceites como las semillas de chía, exhiben una variación notable. La diversidad se relaciona con factores como prácticas agronómicas, condiciones ambientales, localidades geográficas, altitud, propiedades de la tierra, origen de las semillas y el grado de absorción de agua. 

La importancia real dentro de las semillas de albahaca depende de su riqueza nutricional, primariamente es una fuente de carbohidratos. Más aún, las semillas de albahaca dulce tienen un impresionante contenido de proteínas, que oscila entre 10% y 22.5%. Más allá del campo de los macronutrientes, las semillas de albahaca proporcionan un depósito de minerales, siendo el calcio y el potasio los elementos más importantes. En menor proporción contienen magnesio, hierro, zinc, sodio y manganeso. Lo que eleva sus beneficios, más allá, son sus propiedades antioxidantes y antimicrobianos.